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jueves, 8 de enero de 2026

¿Por qué?...

 

 


Espero no descubrir nada a nadie con lo siguiente: hay ciertas vestiduras que solo deben emplearse en la Liturgia, desde la más básica, el alba, hasta la más historiada, como puede ser la capa magna.

El alba es una túnica blanca, de ahí su nombre, que se ajusta a la cintura con el cíngulo, que puede tener forma de cordón o de cinta.

Sobre el alba se coloca la estola, una banda larga de un solo color que representa la autoridad del consagrado. Los sacerdotes la llevan sobre ambos hombros, pasada tras el cuello, y los diáconos atravesada desde el hombro izquierdo hasta el costado derecho.

Si la liturgia es más solemne, como la misa, sobre estas prendas se pone la casulla. A veces, con alba y estola es suficiente.

Lo que quiero resaltar es que son vestiduras litúrgicas y no deben emplearse fuera de la liturgia.

¿Por qué llevan alba y estola unos que solo están mojando cabezas de señores ya bautizados y también ordenados sacerdotes?

¿Juegan a bautizar, como si los sacramentos fuesen un chiste?

 


sábado, 19 de octubre de 2024

Sobra el CNC

 

Para hoy rescato un comentario recibido. Lo más interesante es que el autor es sacerdote y sabe bien el terreno que pisa:

El 99,99 % de las veces, a pesar de los doctorados honoris causa, Kiko no sabe hablar.

Kiko se pierde en su propia verborrea. Pone en boca de otros lo que a él le interesa, frecuentemente cita autores sin precisión y sin verificar la cita. Y puesto que una verdad a medias es una mentira, no es osado afirmar que miente cuando cita.

Y su carecía de precisión, y también de respeto, hacia los dichos ajenos no es un caso aislado. Es pintor, aunque decir "pintor", es también otra exageración suya, hace garabatos, esto es todo. Es músico y otro tanto de lo mismo, mi burra entona mejor cuando le jalan la cola. Lo mismo le sucede con la teología. ¿Es teólogo? Definitivamente, ¡NO!

Ese es un problema grave, quizá incluso un pecado grave pues con sus errores arrastra a muchos lejos de la verdad. Kiko no tiene N. P. I. de teología y lo hicieron doctor. ¿Puede hablar de Dios? ¡Claro que puede! Aunque sus temas favoritos parecen ser los defectos y pecados, sobre todo los pecados, ante los que asegura que el ser humano está indefenso del todo.

Que pueda hablar de lo que quiera no se desprende que tenga la missio canónica para enseñar a otros sobre teología. ¡Dios libre a esos otros!

Esa es la fuente de los horrores del neokatekumenado. Que la ignorancia es osada, que teniendo estatutos no los obedecen, que no aceptan correcciones.

Habría que preguntarle a Genarini qué ha sido del movimiento, perdón, de la “realidad” en USA, porque de los florecientes años 90 a la penumbra de estos últimos años, que casi se han retirados a las catacumbas, hay una gran diferencia. Ya no son lo que eran. En diócesis como la de Orange, otrora floreciente gracias a los iberoamericanos, han sido reducidos a una sola parroquia. Ahí están los casos de Japón, de Guam, de la China, que se la iban a comer con presbikikos bien adiestrados. ¿Hay qué decir más?

En los años que vivimos no hay cosa que resulte más odiosa que el colonialismo. Y en el neokatetismo hay mucho de eso: Hay que kikotizar a estos salvajes paganos por la salvación de sus almas. Son unos ignorantes que ni siquiera saben leer. Yo les voy a decir lo que deben hacer en sus camas, perdón, en sus tálamos. Yo les voy a hurgar la conciencia para demostrarles que no son más que miserables burgueses, yo les voy a juzgar para demostrarles que la salvación viene nada más si se someten a mí. Vosotros, katekistas, repetid como loros lo que yo he dicho...

Y así va la historia. Una versión religiosa de "La letanía de los poderosos" de Gabino Palomares.

La Lumen Gentium llama a la Iglesia sacramento, pero creo que algo más. Ahí tienes las tres citas referenciales, de los números 1, 9 y 48 respectivamente. En el primero es una comparación, los otros dos van en orden a clarificar qué tipo de sacramentalidad tiene la Iglesia: «Sacramento universal de salvación».

«Porque la Iglesia es en Cristo como un sacramento, o sea signo e instrumento de la unión íntima con Dios y de la unidad de todo el género humano» (1).

«Dios formó una congregación de quienes, creyendo, ven en Jesús al autor de la salvación y el principio de la unidad y de la paz, y la constituyó Iglesia a fin de que fuera para todos y cada uno el sacramento visible de esta unidad salutífera» (9).

«Porque Cristo, levantado sobre la tierra, atrajo hacia sí a todos (cf. Jn 12, 32 gr.); habiendo resucitado de entre los muertos (Rm 6, 9), envió sobre los discípulos a su Espíritu vivificador, y por Él hizo a su Cuerpo, que es la Iglesia, sacramento universal de salvación» (48).

Ergo, para mi salvación sólo necesito la Iglesia, que es sacramento de salvación en cuanto que es Cuerpo de Cristo. Todo lo demás sale sobrando, el CNC en particular.

 

martes, 13 de octubre de 2020

Lo que no se ve en el vídeo de lo que hubo que hacer

 

No sé si será cosa mía, pero el vídeo de la reunión auto propagandística de este providencial año 2020 me parece infantiloide y solo apto para mentes inmaduras: Una serie de cantitos que nada tienen que ver con la tradición cristiana, una voz en off que suelta melonadas -por ser amable-, unas imágenes que muestran estancias privadas sembradas de garabatos cutres y feos, y unos “artistas invitados” dedicados al juego de poner en práctica kiko-ritos con la inestimable colaboración de sus hijos, a los que exponen sin recato a la curiosidad ajena.

¿Por qué no sacan en el vídeo la práctica del "intercambio de pan consagrado" como quien cambia cromos?

Si viese el vídeo un pagano, ¿qué pensaría de él? Podría tomarlo por escenas de bacanales familiares aptas para todas las edades, una nueva modalidad de pediluvios caseros, una fiesta de sardanas hogareñas, un recurso para entretener a los menores encerrados en casa, un concurso en el que quien pierde lava los pies a otro… Cualquier cosa menos algo remotamente relacionado con la Iglesia Católica.

Y acertaría en su apreciación.

El vídeo solo muestra kikadas autorreferenciales aptas para un concurso de “Vota quién es más kiko”. Lo que se ve son saraos para auto consumo. En las escenitas no hay recogimiento, ni nada en ella demuestra fe o conversión o amor a Dios. Solo se ven pachangas para pasar el rato en casa y no morir de aburrimiento con los niños.

En suma, un producto bobalicón para mentes inmaduras. O eso sería, si fuese inofensivo.

Pero no tiene nada de inofensivo.

Bajo su apariencia boba hay un perverso ataque contra la Iglesia de todos.

Típica uka por el rito "yo me lo guiso, yo me lo como"

No voy a comentar las paridas de la voz en off porque no me apetece volver a escuchar el rollo y no lo recuerdo con precisión. Me voy a centrar en el malintencionado mensajito en blanco sobre negro del principio del vídeo. En ese solapado ataque que se esconde tras las “iglesias cerradas” mientras ellos y solo ellos sostenían el kikismo desde sus casas.

Se obligó a las iglesias a no admitir gente en las celebraciones, pero no sé de ninguna iglesia que haya cerrado por la pandemia sin atender a los fieles que lo necesitaran. Mi párroco no dejó de acudir al despacho parroquial, el teléfono de la parroquia no quedó fuera de servicio, las visitas domiciliarias a todo el que las requirió no se interrumpieron, los Sacramentos se siguieron impartiendo…

Tal vez fueran las iglesias controladas por kikopresbis las que cerraran las puertas y se largaran a sus lugares de origen, porque suele suceder que los kikopresbis son oriundos de lugares lejanos.
 

Copón compartido una y otra vez en tiempo de pandemia

Y de haber sido así, me pregunto a dónde acudirían los neocatecumenales a proveerse de pan consagrado, porque recordaréis que el gran jefazo, tan sensible él, apoyado por el presbi Ezequiel Pasotti, dieron indicaciones para se que acudiere a las parroquias como quien va a la pescadería, a hacer acopio de pan consagrado.

Aunque había dos modalidades de suministro de pan para comulgar, a cual más irreverente. La primera es la que contó un kikinerante escapado de China (en el tostón publicitario de Cuaresma está). Según relató, lo que hacían en China es que el kikopresbi, o un ayudante suyo, se paseaba de casa en casa -¿pero no había un férreo confinamiento? La lógica no es compatible con las historias para kikos- para llevar el pan a los neohermanos. El cabeza de familia bajaba al portal y recibía tantas formas como comulgantes hubiese en casa.

La segunda modalidad es la de amasar la torta en casa y acudir a la parroquia para que sea consagrada, o bien conformarse con simples formas que se recogían en la parroquia.

En ambos casos, los kikos demuestran o bien su desconocimiento de las normas de la Iglesia sobre quien puede ser ministro extraordinario de la comunión o bien que dichas normas no van con ellos, aunque se sirvan de la Iglesia para subsistir. 

¿Es la sacristía? Preciso media docena de hostias para llevar
Pero lo que me intriga es: ¿por qué en el vídeo no había entrañables escenitas de kikopresbis ataviados de tendero repartiendo formas a la puerta de la sacristía? ¿por qué no las había de laicos repartiendo la comunión en su casa? Más aún ¿por qué no había imágenes del aberrante “sírvase Ud. Mismo” empleado durante la pandemia por un kikopresbi y su panda de kikotistas? O de degustaciones caseras de leche con miel durante la octava de Pascua. O del copón de vino consagrado compartido fraternalmente en la domus Galilaeae…

Tantas y tan tiernas escenitas de desobediencia a las leyes en tiempo de pandemia y a las normas de la Iglesia en cualquier tiempo que podían haber mostrado en el vídeo y que han preferido ocultar. Ni siquiera ha habido un recuerdo póstumo a los "hijos de" que murieron tras consumir droga.

Y para más inri, ellos, los más oscurantistas, se creen que son una luz en la oscuridad. Me reiría si no fuera tan triste.

Además creo que han desperdiciado la ocasión de mostrar la labor de los kikopresbis durante la pandemia, de enseñar cómo no han descuidado al huérfano ni a la viuda, ni han dejado de prestar su apoyo a enfermos y necesitados… O quizás sea que no se puede mostrar lo que no existe.

Pero no quiero dejar pasar la ocasión de rendir mi pequeño homenaje a tantos curas que sí lo han hecho, que día a día han estado presentes en hospitales y residencias de ancianos, que han acompañado a los enfermos y a sus familiares, que han tenido palabras de consuelo y esperanza para todos, que han ido y venido adonde han hecho falta y lo han hecho en silencio y sin esperar nada a cambio.

Dios bendiga a los buenos pastores.