Nueva entrega del manual de la jerga neocatecumenal, que explica el significado que dan los últimos y peores a términos usuales (o no tanto).
Asamblea: Para el Camino es el sacramental fundamental, imprescindible, en el que recae la salvakición otorgada por Kiko que una y otra vez recordará que nadie se salva solo. En la praxis neocatecumenal, los sacramentos son inútiles e inservibles sin la comunidad, la asamblea, que es el instrumento de salvakición porque así le peta a uno muy sensible. En consecuencia, la Iglesia está caducada pues todos los demás, los de fuera, son paganos y solo los seguidores de Kiko pueden llevar la salvación a la humanidad.
¿Quién eres tú sin el Camino?: Jamás les escucharás preguntar “Quién eres tú sin Dios”, puesto que en el CNC no hay más diosito que la comunidad y Kiko es su profeta.
"¡Dios me creó como vuestro katekista antes de la fundación del mundo! ¡Dios me envió a vuestra vida! ¡Debéis dar gracias a Dios todos los días por tener katekistas! ¡Los katekistas son un gran don que no tiene nadie más en el mundo!": Revelación que solo se alcanza tras consultar la bola de cristal mágico del kikismo y que confiere a Kiko y sus leales la categoría de seres cuasidivinos por causa de su narcisismo.
Por si alguien tiene ojos para ver y oídos para oír, aclaro que el narcisismo no es un don de Dios, sino un defecto típico de los hijos del maligno.
Comunidad de comunidades: Muy al principio se pretendía que las parroquias abandonasen cualquier otra pastoral para servir solo a las comunidades del CNC y, en su jerga, la parroquia en la que se lograse eso sería una comunidad de comunidades, pero en la praxis ha quedado en la necesidad de fusionar las comunidades unas con otras porque de otro modo no alcanzan los 25-35 integrantes.
Tú ahora no lo entiendes, lo entenderás más adelante: Excusa ante cualquier situación que tú entiendes perfectamente y ves que está mal y es errónea. Lejos de corregir el defecto, los kikotistas lo promueven y alientan al tiempo que es a ti a quien dejan como ignorante carente de discernimiento.
En mi comunidad eso no pasa: Excusa pueril para tapar el sol con un dedo, dejarlo todo tal cual y pretender que “eso”, el problema que sea, es culpa de neocatecúmenos concretos, no del CNC.
Aceptar la historia que Dios hace contigo: Poner el CNC por delante de todo del tal modo que entregues a los kikotistas la responsabilidad de disponer como ha de ser tu vida. Ellos te dirán no solo por qué te pasa lo que te pasa, si no también si esa persona es la adecuada para casarte con ella, si el trabajo que tienes es el correcto para ti, si los estudios que te planteas son los que diosito quiere para ti, si tu vocación es la que tú piensas que es…
Conversión: Disposición a contar hechos concretos truculentos o vergonzosos delante de la comunidad. La “conversión” en el kikismo no tiene que ver con Dios, sino con la facilidad para largar por la boca lo que pertenece al ámbito privado y personal.
Demonio mudo: Prudencia que algunos neocatecumenales manifiestan que les lleva a no hablar de más ni contar hechos concretos de otros. Es considerado más pernicioso que cualquier vicio recalcitrante, pues sin datos concretos ¿cómo sabrán los kikotistas por donde pillarte?
¿Nos vas a obedecer?: Ultimátum de los kikotistas ante alguien que cuestiona sus métodos y decisiones y reclama razones (crucifica la razón, hermano) para hacer lo que le exigen. En mi experiencia, se arrugan como pasas cuando se les mantiene el pulso. La pregunta es previa al recurso mezquino de predecir males, castigos y la condenación para quien no renuncia a su libertad de hijo de Dios.
Uno. Debéis ser uno para que el mundo crea: En el Kikismo significa renuncia a la identidad personal y a la libertad para imitar en todo a Kiko y ser tan indistinguibles de él como sea posible.
¿Quién es el cabeza de la familia?: Intromisión en la forma de funcionar de un matrimonio que suele aprovecharse para machacar a la esposa y cuestionar la capacidad del marido.
Persecución: Rechazo visceral contra cualquier intento de corrección, sobre todo si proviene de la Santa Iglesia jerárquica.
Tierra prometida: Como su nombre indica se trata de un espejismo inalcanzable, porque si se alcanzase ya no sería promesa, sino realidad. Por eso los neocatecúmenos no se convierten nunca.

