viernes, 24 de febrero de 2017

Lenguaje cruxsanctino (VIII)


Un poco de humor inteligente aportado por los comentaristas, para amenizar el viernes.
 


Enkiklopedia arkánica: Volúmenes que contienen el compendio de arkanos y demás neokikipolleces del CNC.
 
k-frada: Emisión sonora surgida de la boquita de pitiminí de un pintamonas que se las da de sensibilísimo compositor de sinfonías.

TOK o Trastorno Obsesivo Kikompulsivo : alteración psicótica cuyas formas más difundidas son:

~ el trastorno dismórfico del imberbe,

~ el síndrome de Pezzi que consiste en temor pánico a la idea de parecerse a un chimpancé, en especial a la hora de poner en práctica el tálamosutra,

~ la fobia al religioso natural,

~ incontrolables impulsos de tragar leche y miel,

~ hiposemitismo repetitivo,

~ sardanamanía durante los picnics,

~ incapacidad de decidir sin la ayuda de la "discernitura" de un kikotista,

~ acumulación de rituales diversos tales como culto a la lavadora, abrazomanía, en la gente femenina apertura compulsiva de las piernas en una suerte de pezzirobic pre-kikosutra, etc.,

~ e ingente cantidad de pensamientos obsesivos, por ejemplo que la vecina soltera se va a suicidar una y otra vez y, en todos casos, como mínimo setenta y dos veces, no sin haber fornicado con todos los drogadictos del barrio y todos los padres de familia que han matado a sus niños para llamar la atención de su mujer.
 
Kinerama: Recopilatorio de películas sobre la desinflada neo-realidad de realidades:
  • Alguien voló sobre el nido del "kiko"… y le echó una cagada encima
  • Se equivocó la paloma, se equivocaba.... prufgh prufrhg… se kagaba...
  • El silencio de los korderos
  • Viernes 13 y medio
  • Never end history
  • Despedida de Kordero
  • El imperio contra Pako
  • El último kikiano
  • Si lo sé, no vengo
  • Pasapalabra, abracadabra
  • La ruleta de la tortura
  • Informe Menstrual
  • La familia Adams kamina de nuevo
  • Se mueven floreros en los primeros, episodio uno de poltersgeis
  • Aquella kasa al lado del cementerio (de la paloma)
  • El exorcista siempre llama dos veces
  • El lobo de Walt street (obedecedme)
  • Pesadilla en k Street
  • Aterriza como puedas, parte 1/2.
Eruptoris mater: Nombre genérico de las casas de deformación de presbis que dan más importancia a la comunidad que a la Iglesia.
 
reductoris mater: Otro nombre genérico de las casas de deformación de presbis que dan más importancia a la comunidad que a la Iglesia.
 
psikikología: Técnica de destrucción de neuronas que no se imparte, se reparte a los progimos (sic) para que aprendan a cayar (sic) y ovedecer (sic) sin escuchar jamás la molesta vocecita de su conciencia.

kikoTINESTESIA: Potente anestésico alucinógeno cuya ingesta hace ver pájaros, flores y arcos iris allí donde sólo hay comunidades de sillas voladoras donde se pisotea el libre albedrío del otro, a quien se juzga y se critica por cualquier cosa (como viste, como canta, como se sienta, como monita, como lee…). La kikotinestesia reacciona en contacto con la kikotina, por ello en lugares donde no hay kikotina los efectos son diferentes y consisten en ver rubias que buscan ferries para suicidarse, gentes que sólo viven para acaparar licores que se beben en solitario, sin donárselos a la domusgoga, abortos por todas partes en número superior al de embarazos, curas que se retuercen y que son responsables de todos los divorcios del universo…
 
kakakesis: Nombre coliquial (de cólico), lokoquial (de locura) y koloquial (de a saber qué, porque coloquio no hay ni se le espera) de las kikotesis.

kikusklan: Personas que visten de blanko al kulminar el kamino y que no tienen empacho en denigrar, gritar, eskrutar, escupir, expulsar y/o despreciar a aquellos amadísimos hermanos que no quieren el Camino. Predican la supremacía del neosendero y el anicatolicismo, el racismo, el anicomunismo y la xenofobia. En ocasiones, estos seres recurren a actos intimidatorios ante la komunidad para oprimir a sus víctimas.
 
Kikofarmacopéa: Breve compendio de productos farmaceúticos que se chutan los katecúmenos para aliviar las diversas dolencias que produce la kikotina:

Para mitigar el dolor: Kikadol, Gome Z Mol, Aspezzirina, Novalamisa, Escrutifirol, Diezmadol,Ibuprofetano, Carmelanet, Mariogenal,Hontokikal, Convigenal, Ukadol
Katefirol, Aprobadol, Metacrilacetamol, Tunikevanol, Domusina, Tri Bufón C
Sinfoniadol, Guitarrigina , Iburegurgitol.
Para elevar el estado de ánimo y aquello que precise ser elevado: kerigmiagra
También está el katerolaco, la brutilhioscina, la pezzicilina, el traumadol y el nalgoxeno sódico... 
Sin olvidar la neomicina, que es un auténtico aintidiarréico para después de fumarse las kakakesis.


Olimpikikadas: Relación de juegos y divertimentos para entretener a los hijos del Kamino a los que obligan a acudir a sus kampamentos de padrinos:
  • Carreras de sacos en las cabezas, klaro
  • Saltos de bajura, a ver quien eskarba más, para ser pedor
  • Lanzamiento de neo hermanos
  • Saltos de vayas donde vayas te estrellas contra las vallas
  • Judo, y otras malas artes con llaves de ponerse en su verdad
  • Clavamiento de jabalina entre ceja y ceja a poder ser
  • Maraton de anuncio 42 horas y subiendo
  • Kateklon infinito de demoniciones
  • Eskrutación sinkronizada (la tuta tua komunitá eskrutati con tomati)
  • 100 aprobaciones lisas
  • 72 kitate tú que me ponga yo
  • 1.000 seminauristas-relevos
  • Kádminton sin red, ni amor que valga
  • K-tapultas de rubias ferrys included
  • Salto de piso 72 una y otra vez
  • Botellona de agape y muy señor tuyo
  • Kom-petición de ojos tristes
  • Lucha de garantes
  • Éxodo (se declara desierta, motivos evidentes)
  • Lanzamiento de cruces (razón aquí)
  • Baile de fantasmitas tunikados (absténgase rebotados de final de k-mino)
  • Katación estilo libre (eliminada, es obvio)
  • Pasen bolsas sin detenerse (responsables voluntarios)
  • 10.000 vokaciones aquí y ahora
  • Arrodillados ante K (no valen trampas)
  • Salto a la Fe (con K, plis, es decir: café)
  • Rezando a las tres (partiendo la noche)
  • Mil plazas
  • Mission in-k-paz
  • Hablar por no estar kallaos (kerygmazo non stop)
  • Rajar del hermano (se proveerán pasillos para warn up)
  • Kantando kantos hasta el amanecer (by tarantino)
  • Karaton de preparación
  • Katekesis final
  • Demonición ambientadora (ni se huele)
  • Eko total
A cual pedor. Y alguna más de cuyo mal nombre ni quiero acordarme…
 
Guía de las babosas: Término afectuoso para designar al humilde y sensible tri doctor horroris k-usa y tira que aprovecha la presencia de paganos para presumir de jet privado costeado por otros.
 
Kifkiano: Que tiene el carácter trágicamente absurdo de las situaciones descritas por el sensibilísimo guía de las babosas.
 
Komplot-K: Típico divertimento para amenizar las konvidolencias, digo, las konvivencias de mes, consistente en que dos o más kikokúmenos se ponen de acuerdo para sacar a la luz en medio de la asamblea cualquier situación privada y personal referente a un tercero, también kikokúmeno, sin advertir previamente a éste, con el fin de cogerle por sorpresa, con la guardia baja y que la konversión sea más irremediable y estimulante para todos los presentes. 
 
Escorbutos abobados: Dícese de los aprobadísimos  Estatutos por el hecho (koncreto) de que son sistemáticamente ninguneados, ignorados y contravenidos por la kifkiana praxis usual de la komunidad.
 
Domestikika: Dícese de la celebración que tiene lugar en la domus particular de un neo-hermano de la comunidad.

miércoles, 22 de febrero de 2017

Dos mesianismos: Antônio Mendes y Kiko Argüello o Los óbolos de la comunión



 por Malinche

Tal vez el título de la entrada sea más apropiado para una tesis doctoral, que para el contenido de la misma. La verdad es que no entraré en detalles sobre la vida de Antônio Conselheiro o de Kiko Argüello. Más bien, siguiendo una entrada anterior ilustrada con “Cien años de soledad” de García Márquez, hoy vamos a tener otro invitado: Mario Vargas Llosa, en su novela “La Guerra del Fin del Mundo”.

El "profeta" Antonio (con barbas)
Esta novela está basada en un hecho real. En Brasil se abandonaba la monarquía y se instalaba la República. En Canudos, motivados por los efectos de la sequía, del hambre y los “consejos” de Antônio ofrecieron resistencia al nuevo gobierno. La lucha fue larga, muchos muertos por ambos lados. De cualquier manera, la figura de Antônio Conselheiro destacaba por su misión “profética”.

Los mesianismos no son cosas del pasado. Es cierto que en la Biblia aparecen más de uno que otro. Y también, a lo largo de la historia hemos visto sus consecuencias nefastas. Los hay de todos los colores y sabores. Pero los más peligrosos son los religiosos y los políticos. Y probablemente más los religiosos que los políticos. 

Y Kiko tiene mucho no sólo de mesianismo sino también de terrorista de la fe. 

Una de las primeras críticas que recibe el neoinvento es de idolatrar la persona de Kiko. Con el tiempo llegué a comprender por qué en muchos lugares se les conoce como “los kikos”. Cada entrada en este blog apunta que el único poseedor de la verdad, mesías que viene a salvarnos, es su humildísima (ángel sin espalda) don pako arcuello.

“Two to tango”. Si por un lado está el mesías, por el otro están los seguidores. Y la verdad, no sé cuál de los dos lados es peor.

Otro que va de "profeta"
El asunto es que, leyendo en días pasados los comentarios de algunos (¿o será el mismo con la virtud de múltiple personalidad?) filopakitos que viven pendientes de lo que aquí se dice o deja de decirse, me vino al recuerdo aquel episodio de “La Guerra del Fin del Mundo”: El desenlace de la guerra está cercano y Antônio Conselheiro está padeciendo de disentería, enfermedad que lo llevó a la muerte. (Revise el capítulo V del episodio Cuarto):

«Antonio Vilanova», susurra el Consejero y hay como una descarga eléctrica en el Santuario. «Ha hablado, ha hablado», piensa el Beatito, todos los poros de su piel erizados por la impresión. «Alabado sea el Padre, alabado sea el Buen Jesús». Avanza hacia el camastro de varas al mismo tiempo que María Quadrado, el León de Natuba, el Padre Joaquim y las beatas del Coro Sagrado; en la luz taciturna del atardecer, todos los ojos se clavan en la cara oscura, alargada, inmóvil, que sigue con los párpados sellados. No es una alucinación: ha hablado.

(Salen corriendo a buscar a Antonio) … Está vivo, va a vivir [El Consejero]. Porque en estos días, aunque el Padre Joaquim, cada cierto tiempo, se acercaba a tomarle el pulso y a oírle el corazón y les decía que respiraba, y aunque había esa aguadija constante que fluía de él, el Beatito no podía evitar, ante su inmovilidad y su silencio, pensar que el alma del Consejero había subido al cielo.

Una mano lo tironea desde el suelo. Encuentra los ojos grandes, ansiosos, luminosos, del León de Natuba, mirándolo por entre una selva de greñas. «¿Va a vivir, Beatito?». Hay tanta angustia en el escriba de Belo Monte que el Beatito tiene ganas de llorar.

—Sí, sí, León, va a vivir para nosotros, va a vivir todavía mucho tiempo.

Pero sabe que no es así; algo, en sus entrañas, le dice que éstos son los últimos días, acaso horas, del hombre que cambió su vida y la de todos los que están en el Santuario, de todos los que allá afuera mueren, agonizan y pelean en las cuevas y trincheras en que ha quedado convertido Belo Monte. […] 

¿Por qué era tan egoísta? ¿Cómo podía no alegrarse de que el Consejero descansara, subiera a recibir la recompensa por lo hecho en esta tierra? ¿No tendría más bien, que cantar hosannas? Tendría. Pero no puede, su alma está traspasada. «Quedaremos huérfanos», piensa una vez más. En eso, lo distrae el ruidito que surge del camastro, que escapa de debajo del Consejero. Es un ruidito que no agita el cuerpo del santo, pero ya la Madre María Quadrado y las beatas corren a rodearlo, levantarle el hábito, limpiarlo, recoger humildemente eso que —piensa el Beatito— no es excremento, porque el excremento es sucio e impuro y nada que provenga de él puede serlo. ¿Cómo sería sucia, impura, esa aguadija que mana sin tregua desde hace —seis, siete, diez días— de ese cuerpo lacerado? ¿Acaso ha comido algo el Consejero en estos días para que su organismo tenga impurezas que evacuar? «Es su esencia lo que corre por ahí, es parte de su alma, algo que está dejándonos». Lo intuyó en el acto, desde el primer momento. Había algo misterioso y sagrado en esos cuescos súbitos, tamizados, prolongados, en esas acometidas que parecían no terminar nunca, acompañadas siempre de la emisión de esa aguadija. Lo adivinó: «Son óbolos, no excremento». Entendió clarísimo que el Padre, o el Divino Espíritu Santo, o el Buen Jesús, o la Señora, o el propio Consejero querían someterlos a una prueba. 

Con dichosa inspiración se adelantó, estiró la mano entre las beatas, mojó sus dedos en la aguadija y se los llevó a la boca, salmodiando: «¿Es así como quieres que comulgue tu siervo, Padre? ¿No es esto para mí rocío?». Todas las beatas del Coro Sagrado comulgaron también, como él.

lunes, 20 de febrero de 2017

Paso del shemá (IX)



3ª Lectura: Lc 12, 35-59; 139 1-9, 22-30
Te estoy vigilando...
«Fijaos, hermanos, el Evangelio en este contexto de paso al catecumenado. ¡Qué viene Jesús! Y fijaos que no podéis pensar que quien sabe cuando vendrá, porque tal vez de este momento que estamos viviendo dependa tu vida entera. Esto es tremendo, hermanos: que el momento que estamos viviendo es un momento tal de salvación que toda nuestra vida depende de esto. No se puede dejar para mañana lo que el Señor te está llamando a vivir hoy, porque el mañana no te pertenece.
Y en el mejor de los caso, si tú hoy no aprovechas que Dios pasa, mañana tal vez no volverá a pasar. Ni pasado mañana ni pasado pasado mañana. ¡Esto es el hecho tremendo de Israel!
Yo estoy verdaderamente iluminado en este contexto para ver que el Cristianismo es Jesús en el presente, absolutamente. Y este presente es toda la escatología. Es ahora cuando el Señor te está llamando a velar, a despertarte, a encender tu lámpara, a encender el aceite con que el Señor te está hablando. Porque… ¡mira el momento que estamos viviendo hoy!
Dice el Señor, no veis que cuando en viendo sopla de un lado, decís: “hoy es viento del norte, hará frío y nevará” y cuando viene del otro lado, decís: “lloverá porque viene aire caliente que calienta las nubes”… ¡Fíjate en los signos que estás viendo, el tiempo presente que te ha tocado vivir! Valoradlo y no os engañéis.
El Señor te invita. ¿Qué debes hacer en este tiempo? Te lo está diciendo. Te lo hemos dicho: vende tus bienes. Te lo está diciendo el Señor
Falso. Quienes lo dicen son unos mendas que sólo hablan en su nombre.
«Te dice también una cosa maravillosa: “Pero daos cuenta que estáis caminando con la policía. Caminad con el adversario”. Poneos de acuerdo con el adversario porque si no te entregará a la policía y te torturarán, dice esta palabra que es profética. Caminad con vuestro adversario. Ahora hay todavía tiempo para pedirle perdón, ceder, pedir perdón. ¡Debéis aceptar al enemigo! ¿Por qué sigues odiándolo? Aprovechad el tiempo presente en que estáis. ¡No me digas que no puedes ponerte de acuerdo con él! Puedes pedirle perdón porque si este tipo va y te denuncia y te demuestra verdaderamente que tú eres un tipo orgulloso y egoísta con él, y te denuncia por no sé cuantas cosas  más, te aseguro que no saldrás de allí hasta que no hayas pagado hasta el último céntimo. ¡Aprovecha el tiempo presente!
Yo también te vigilo
¿O qué pensáis? ¿qué vosotros no tenéis necesidad de penitencia? Si habéis visto verdaderamente un terremoto: un problema, o conocido a alguien que tenga cáncer y que esté muerto o no sé qué, lo que tal vez le está sucediento a este otro… Y ¿tú crees que esto le sucede porque él es más pecador que tú? Dice el Señor, ¡no!
Yo te aseguro que esto sucede para llamarnos a todos a penitencia, a cada hombre. Aprovecha esto para pedir al Señor que tenga piedad de vosotros que tenga misericordia.
Y lo dice en la parábola de la higuera estéril, que hemos visto en el contexto catecumenal. ¡Maravilloso!: que no se puede estar aquí indefinidamente, que hay un tiempo de paciencia con vosotros. Que el Señor tiene paciencia y el camino catecumenal tiene paciencia, un año, dos años, tres años, vuelve y no encuentra frutos. Pero entonces tendrá el deseo de cortar la higuera. El catequista, la Iglesia, dirá al Señor: “Espera todavía un año, déjala un año más, un año más de camino, que lo abonemos, que le demos catequesis. Si después de otro año este tipo continúa con su orgullo, continúa murmurando todo el día de la comunidad (que a veces hay una murmuración horrible, del demonio absolutamente… destruyendo la caridad, enfriando la comunidad constantemente…), entonces si el año próximo continúa sucediendo esto, entonces lo talamos”.
En este evangelio Jesús se puso duro y la gente se asusta…: “Entonces, ¿quién se podrá salvar? Son poquísimos los que se salvarán…” Es curioso que este tipo pregunta exactamente lo mismo que me pregunta la gente cuando hablamos de sal y de levadura: “¿Entonces se salvan pocos?” ¿Qué es esto? “Esforzaos por entrar por la puerta estrecha”. Jesús no te responde otra cosa. “Porque os digo que muchos querrán entrar pero no podrán”.
Te vigilamos...
¡Esto es fantástico, hermanos! Que tal vez cuando tú quieras entrar no puedas, cuando te des cuenta, será tarde. Es el Señor quien te llama en un momento determinado, porque esto es parte de la pedagogía de Dios. Yo os invito a mirar la historia de la humanidad. Es verdaderamente algo que no se puede comprender como, de improviso, puede suceder una conflagración mundial y puede ponerlo todo patas arriba, y uno puede ver la barbarie, la monstruosidad y no hay nada que hacer. ¡No hay nada que hacer! Y no sabemos lo que Dios está preparando para nuestra generación. Ya estáis viendo el problema del petróleo. Es a nivel mundial. Pero imaginadlo a nivel de una casa: todo muy normal, todo va muy bien y de improviso ¡zac! Y te sales de la realidad y en lugar de preguntarte: ¿será por mis pecados? ¡Qué va! Dices “no lo comprendo”.»
Entonces aparece Kiko, que como un moralista cualquiera piensa que si no es buenecito, Dios le castigará. Y así lo entiende todo.
«El tipo se pone a pelear con el Señor y le dice: ¿por qué sucede esto?
Un señor me hablaba de su mujer que quedó paralítica y decía que odiaba a todo el mundo.»
¡Maravilloso! ¡Estupendo! Una verdadera kikiana adulta que entiende que para servir a Dios hay que odiar al padre, a la madre, a los hijos y a todo el mundo. ¡Qué bien kikotizada está esta señora!
«Ahora, después de todo esto, ¿qué podemos hacer? Bien, la última lectura que voy a hacer es la de la oración. Fíjate en lo que te va a decir el Señor ahora, también en este contexto.»