miércoles, 22 de abril de 2015

Pascua neocatecumenal: preguntas de los niños



En la larguísima vigilia de Pascua neocatecumenal, como “justificación” a la exigencia de que los hijos estén presentes en la misma (en su jerga, ellos lo llaman hacer que los hijos vivan la Pascua) se arrogan indebidamente el derecho de introducir en la celebración eucarística elementos ajenos a la misma, y no sólo es que sean elementos ajenos a los libros litúrgicos que se deben seguir fielmente, sino que además lo que introducen no forma parte de las particularidades aprobadas en los estatutos de Camino.
El Papa de los zapatitos rojos y de los libros litúrgicos

En suma, se trata de un abuso, puesto que al introducir elementos extraños no aprobados se incumple la instrucción recibida de seguir fielmente los libros litúrgicos.

Los elementos a los que nos referimos implican la interrupción de la celebración eucarística para dar lugar a que algunos niños hagan preguntas a sus padres.

Se supone que tal ocurrencia está tomada de la tradición judía sobre la fiesta de Pesaj, sobre el Seder pascual, para concretar. Pero resulta que en la tradición judía las preguntas de los niños se desarrollan en la estricta intimidad de la familia, en su casa, donde se conocen todos, no ante una asamblea de gente desconocida, no en un lugar cuasi-público, no en medio de un acto religioso. Eso para empezar.

Otra diferencia notable es que en la tradición judía no se estila ensayar con anterioridad qué preguntas va a haber. En cambio, en el CNC, el Sábado Santo por la mañana hay que llevar a los niños de todas las comunidades a una mega-reunión con los didáscalos, reunión en la que se ve qué preguntas tienen los niños y se seleccionan aquellas que se consideran más interesantes. Por tanto, no hay espontaneidad ninguna cuando, en la noche, se hace poner en pie al niño seleccionado y repetir cual lorito la pregunta ganadoras, en ocasiones, incluso se le alecciona sobre cómo debe plantear la susodicha cuestión.

Una diferencia más es que en esa interrupción de la celebración pascual que se hace en el Camino, sólo se admite una pregunta por niño. Y ya, sin opción de réplica: se pregunta, se responde y se acabó, tanto si el niño ha entendido lo que le hayan explicado como si no, tanto si la respuesta le ha aclarado las dudas como si le ha despertado otras. Pasó su turno y no hay derecho de réplica ni de nuevas preguntas.

Y otra diferencia (o eso espero), es que la pregunta del niño, sea quien sea el niño y sea lo que sea lo preguntado, por algún motivo que no alcanzo a entender, suele despertar la hilaridad de toda la asamblea, que irrumpe en sonoras carcajadas y da pie a variados comentarios que, rompiendo aún más la solemnidad esperable ante lo que se está celebrando, se cruzan por toda la extensión de la sala (usualmente, en el CNC no se celebra la Pascua en el templo por la sencilla razón de que en tal sitio es donde lo hacen los religiosos de domingo, motivo por el que ellos se van a cualquier hotelito o catecumenium libre de religiosos naturales que quede razonablemente lejos para todos).

Recuerdo con claridad una Pascua en la que un muchachito de unos 10-12 años preguntó: ¿Jesús sabía que iba a resucitar, o fue a la muerte sin estar seguro de que después resucitaría? Y tooooda la sala estalló en risas. Aún me pregunto de qué se reían. Y así con todas las ocurrencias, algunas muy simplonas y otras muy profundas, de los niños.
¿Por qué esta noche es diferente...?

En lo que sí hay coincidencia entre judíos y neocaminantes es en quién responde a la preguntas de los hijos: el padre. La madre, por aquello de que no es cabeza de la familia ni lo puede ser, calladita está más guapa. ¿Qué pasa entonces con los hijos de madres solteras –que haberlos, hailos en el CNC- o de viudas? En esos casos, inesperadamente, a la madre le sale el carisma de cabeza y se le permite contestar a la pregunta.

Esta “sumisión de la lengua femenina” siempre me ha parecido una contradicción neurótica. Resulta que las mujeres pueden ser kikotistas, pueden “transmitir la fe” a otros… ¿y no van a poder hacerlo con sus propios hijos?

Neurosis aparte, interrumpir la Misa (llamada Eucaristía, en la jerga neocatecumenal) para dar a los niños un espacio que no han pedido, no sólo es una flagrante desobediencia a las normas recibidas de la Santa Sede, es que además la interrupción de marras no tiene por objeto “transmitir la fe a los hijos”, por más que los catecumenales, repitiendo las instrucciones recibidas del gran fundador blanco que no es de Nigeria, ni negro, digan todo lo contrario.
¿Por qué esos señores se disfrazan de fantasmas?

Pues si se tratase de transmitir la fe, mucho mejor sería hacerlo en privado, con tiempo y calma, para que las explicaciones pudiesen ser largas y para que las preguntas pudiesen ser tantas como el hijo necesitase. Sin la presión de las risas de los presentes, sin la exigencia de que la madre no puede abrir el pico para hablar con su hijo, pero sí que puede ir de kikotistas por la vida. En un tiempo dedicado exprofeso al hijo y no como intermedio relajante de otra actividad. A una hora apropiada y no en mitad de la noche…

La interrupción de los niños que hacen preguntas no tiene por objeto llevarles a la fe, sino que es un entremés teatral ideado por uno que ni tiene hijos ni experiencia educadora.

Y encima lo hacen rompiendo el ritmo de la Misa (para ellos Eucaristía) del más grande y santo domingo de todo el año.

Para leer más sobre este tema: ver aquí.

lunes, 20 de abril de 2015

Catequesis de inicio. Día 7 (IV y final)



“Esto, hermanos, es el cristianismo. Si un hombre verdaderamente ha nacido de Cristo, ama a los hombres hasta dar su vida por ellos.
Cuando San Pedro, sale del cenáculo, anunciando por primera vez la buena noticia, la gente que le escucha le pregunta: ¿Qué hemos de hacer? Él responde: CONVERTÍOS Y BAUTIZAOS EN EL NOMBRE DE JESÚS”.
Hace algunas kikotesis, en concreto en la 2ª, Pako aseguraba que cuando Pedro proclama la resurrección de Cristo, nadie le hizo caso (ver aquí)… tal vez esté arrepentido de la mentira.
¿La nueva criatura?
“¿Qué es el Bautismo? ES REALIZAR EL MISTERIO DE LA PASCUA DE JESÚS A TRAVÉS DE UN SIGNO. El cuerpo de pecado, que Jesucristo ha crucificado en su cruz, muere. Pero esto no sería suficiente. Si Jesucristo no hubiera resucitado, ¿qué habríamos demostrado? Que nosotros, los hombres somos todos unos sinvergüenzas, que nadie ha cumplido la ley y que hemos condenado a Jesús pidiendo gracia para un asesino. Con esto, ninguno de nosotros se salvaría. Demostraríamos que nuestro cuerpo es un cuerpo de pecado. Por esta razón S. Pablo dice: Si Cristo no hubiera resucitado, nuestra fe sería vana, estaríamos todos en nuestros pecados. PERO EL PADRE HA RESUCITADO A UNO HECHO PECADO (fue condenado en nombre de la ley que dice, maldito quien cuelga de un madero). ÉL TOMÓ NUESTRO LUGAR Y PERMITIÓ QUE NUESTROS PECADOS FUERAN CLAVADOS ALLÍ. SON TUS PECADOS Y LOS MIOS LOS QUE LLEVÓ A LA CRUZ Y POR LOS CUALES MURIÓ. LOS PECADOS LE HAN CONDUCIDO A LA MUERTE PARA EXPRESAR LO QUE LOS PECADOS HACEN CON NOSOTROS. Porque si hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios, si Él murió por nuestros pecados, entonces nosotros estamos muertos para nuestros pecados. ÉL ES EL AUTOR DE LA VIDA. ÉL ES EL SEÑOR DEL SINAI. PERO SI ÉL HA OCUPADO TU LUGAR Y EL MIO Y HA BAJADO A LA FOSA EN NUESTRO LUGAR Y EL PADRE LO HA RESUCITADO, TAMBIEN HEMOS SIDO RESUCITADOS NOSOTROS. PORQUE HA RESUCITADO COMO PROMESA, COMO GARANTÍA DE QUE TUS PECADOS HAN SIDO PERDONADOS, QUE TENEMOS ACCESO A LA VIDA DE DIOS, QUE AHORA PODEMOS NACER DE DIOS. Y del mismo modo que la palabra de Dios dice: Hágase la luz y fue la luz -dice San Pablo- Dios nos ha dado esta Palabra, que es el kerygma, que tiene el poder de garantizar la aparición de una nueva criatura por el poder de la Palabra de Dios”.
Muy determinista. ¿Qué fue de la libertad del hombre? El kikorigna la anula, porque el contenido del kirigma es lo siguiente: antes del CNC vivías esclavo del demonio porque no conocías a Dios. Y si le dijeras al kikotista que se equivoca, que tú ya eres cristiano, ¿qué haría? Te retaría a mover una montaña, porque el cristiano puede mover montañas. Pongamos que le dices que la mueva él primero, que luego tú la devuelves a su sitio… No sabría qué hacer. Juegan con cartas marcadas, ese es su kirigma y cuando descubres sus cartas, no saben qué hacer.
Esto no es fe
“¿Sabes qué es la fe? CREER QUE ESTO QUE ESTAMOS DICIENDO ES POSIBLE, QUE ES POSIBLE NACER VERDADERAMENTE DE DIOS, QUE TODOS VUESTROS PECADOS QUEDAN PERDONADOS Y QUE TENEIS ACCESO A LA VIDA ETERNA, A LA NATURALEZA DE DIOS. Porque el anuncio de esta Palabra, dicen los Santos Padres, es el esperma del Espíritu, porque tiene el poder de crear en el hombre una nueva criatura. EN QUIEN CREE EN LA PREDICACIÓN COMIENZA A CRECER INMEDIATAMENTE UNA NUEVA CRIATURA. La imagen de esta nueva criatura es Cristo. PORQUE CRISTO RESUCITADO ES UNA OBRA QUE DIOS HA HECHO POR TI. PARA QUE TÚ PUEDAS SER SALVO. ÉL ES LA MANIFESTACIÓN DE DIOS. DIOS HA QUERIDO MANIFESTAR EN ÉL SU ROSTRO.
¿QUÉ HEMOS DE HACER?
CONVERTIOS Y HACEOS BAUTIZAR, INVOCANDO EL NOMBRE DE JESÚS.
No puedes dejar de juzgar y condenar
Si crees esto, ahora mismo puedes ser bautizado, podríamos decir. (…) Si alguien lo cree y dice: juro no volver a prestar oído a Satanás, le haría a quitarse sus ropas en señal de que se despoja de su egoísmo, de su lujuria, de su vanidad, de lo que ha sido hasta ahora, y le haría entrar en el agua. Pero si dices: lo cierto es que no creo que vaya a dejar de ser lujurioso, ¿sabes? Entonces, no crees, porque esto es posible por el poder de Jesús, pero no por el tuyo. ¡Te quedas en seco! ¿Crees que puedes dejar de beber, de ser egoísta? Tú no puedes. Precisamente porque tú no puedes te ha sido enviado Jesucristo resucitado, vencedor de la muerte. Porque si tú pudieras, ¿de qué te serviría Jesucristo? Te bastaría con la ley.
Cuando lo creas verdaderamente, te despojarán de tus vestidos, descenderás los escalones y te sumergirás en el agua, dejando en ella el cadáver del hombre del pecado, invocando el nombre de Jesús, este Nombre que está sobre todo nombre.
El hombre está dominado por la serpiente, por el demonio, por la muerte, por el pecado. CRISTO HA VENCIDO TODO ESTO. HA SIDO CONSTITUIDO POR DIOS KYRIOS DE TODO (del dinero, del matrimonio, de los hijos, del prestigio, de la sexualidad, etc.), EN ÉL ESTÁ LA SALVACIÓN. SÓLO EN ÉL QUE ES LA SALVACIÓN DE ESTE MUNDO, TENEMOS ACCESO A DIOS, SÓLO EN ÉL PUEDES SER RECREADO VERDADERAMENTE, RECUPERANDO LA IMAGEN DE DIOS EN TI, DEVINIENDO EN DIOS MISMO, HIJO DE DIOS, CON LA NATURALEZA DE DIOS.
Un cuerpo nuevo
A continuación, este mismo hombre, cuando sale del Bautismo, sale con un cuerpo nuevo, porque como un niño ha creído e invocado el nombre de Jesús. No es un truco, es una realidad: Ha recibido un cuerpo nuevo. Y como signo y confirmación de que ha recibido este  cuerpo nuevo, los apóstoles, que tienen el poder de transmitir el Espíritu Santo, le imponen las manos, después de salir del agua: primero destruyeron el cuerpo del pecado y después sacaron un cuerpo nuevo, radiante, finalmente le infunden el Espíritu Santo imponiéndole las manos e invocando el nombre de Jesucristo y ungiéndole con óleo (símbolo del Espíritu Santo). Luego les imponen las vestiduras blancas, una corona de laurel en señal de victoria y pueden pasar a la Cena del Señor, para celebrar la Eucaristía. Porque el cristiano bautizado ha entrado en la divinidad, en el Reino de Dios, y puede pasar a la Eucaristía. Porque la Eucaristía es una Eucaristía celeste: allí delante del Cordero están los ángeles y los santos”.
Los apóstoles transmiten, los apóstoles destruyen, los apóstoles sacan e infunde… ¿Para qué necesitan a Cristo estos apóstatas ‘apóstoles’?
Vanidoso sometido al maligno
Si has aceptado la primera parte de las catequesis y has reconocido que estamos atrapados por el poder del pecado, sometidos al maligno, que es verdad que el hombre se encuentra en una situación de muerte, si tenemos certeza de esto, entonces ES IGUALMENTE CIERTO QUE LA MUERTE Y EL PECADO HAN SIDO VENCIDOS POR LA MUERTE Y RESURRECCIÓN DE CRISTO QUE, EN SU CARNE, HA SEPULTADO Y DESTRUIDO EL CUERPO DE PECADO. ÉL HA DESTRUIDO EN SU CARNE A LA SERPIENTE. HA DEJADO QUE EL PECADO DE LA HUMANIDAD LO LLEVASE A LA CRUZ Y SE HA HECHO PECADO POR NOSOTROS. ASÍ SI EL SALARIO DEL PECADO ES LA MUERTE, SI EL PECADO HA ATRAPADO A TODOS LOS HOMBRES Y LES HA METIDO DENTRO DEL CÍRCULO DE LA MUERTE, DE TAL MODO QUE TODOS LOS HOMBRES SOMO ESCLAVOS, SI UN HOMBRE HA RESUCITADO DE LA MUERTE, QUIERE DICEN QUE LOS PECADOS HAN SIDO PERDONADOS.
El anuncio que traemos es este: UN HOMBRE HA RESUCITADO. Y LA RESURRECCIÓN DE ENTRE LOS MUERTOS DE ESTE HOMBRE ES UNA BUENA NOTICIA PARA TODOS LOS HOMBRES, PORQUE ÉL HA RESUCITADO COMO PRIMICIA, ÉL HA RESUCITADO EL PRIMERO PARA JUSTIFICAR A TODA LA HUMANIDAD, PARA MOSTRAR A TODOS LOS HOMBRES QUE LA MUERTE HA SIDO PERDONADA PARA TODOS, PORQUE EL PECADO HA SIDO PERDONADO.
La muerte es un paso y el kicono es feísimo
(…) Si la consecuencia del pecado es la muerte, ¿cómo se puede demostrar al hombre que realmente le ha sido perdonada su muerte óntica, la muerte del ser, la muerte eterna, que ahora el hombre puede vivir para siempre, que la muerte física es sólo un paso, pero que el hombre no muere? Se podrá demostrar sólo mediante un hecho: ASÍ COMO ANTES EL HOMBRE, EN LA SITUACIÓN DEL PECADO, ATRAPADO POR LA MUERTE, NO PODÍA PASAR A TRAVÉS DE LA MUERTE Y POR TANTO, NO PODÍA AMAR, AHORA ESTE HOMBRE HACE OBRAS DE VIDA ETERNA, PASA A TRAVÉS DE LA MUERTE, PORQUE PARA ÉL SU MUERTE NO EXISTE YA Y HA RECIBIDO UNA NUEVA VIDA, UN ESPÍRITU NUEVO: EL ESPÍRITU DE JESÚS RESUCITADO.
(…) Porque hasta Jesucristo hubo un tipo creación: el Adam viviente, hombre carnal, en situación de pecado y de muerte. PERO EN CRISTO DIOS INAUGURA UNA NUEVA CREACIÓN, UNA NUEVA HUMANIDAD: EL HOMBRE NUEVO. DE ESTA NUEVA CREACIÓN, JESÚS ES EL PRIMOGÉNITO: ÉL HA SIDO CONSTITUIDO COMO NUESTRO SALVADOR. EN ÉL SE UNEN DIOS Y EL HOMBRE. ÉL ES "LA IMAGEN DE LA NUEVA HUMANIDAD". A ÉL ESTÁN SOMETIDOS TODOS LOS PODERES, PORQUE HA SIDO CONSTITUIDO POR EL PADRE SEÑOR Y KYRIOS DE TODOS LOS PODERES QUE NOS ESCLAVIZABAN, NOS ATRAPABAN Y NOS DESTRUÍAN.
(…) Toda la catequesis que el maligno ha dado al hombre, que Dios no es amor, que la ley es el signo externo de que Dios no nos ama, Jesucristo lo ha vencido en su cuerpo. En su cuerpo ha destruido el cuerpo de pecado. En su cruz ha mostrado que Dios es amor. Porque Él es Dios.
Observa lo mucho que Dios te ama para morir en tu lugar y venir a anunciar la BUENA NOTICIA DE PARTE DE DIOS: EL REINO DE DIOS HA LLEGADO YA. Y no le ha importado que le matásemos, nos continúa perdonando.
Por este motivo Jesús, que ha sido constituido por el Padre Espíritu vivificante, VIENE A DATE LA VIDA ETERNA, SU MISMO ESPÍRITU, VIENE A QUITAR EL ESPÍRITU DE PECADO Y DANOS SU MISMO ESPÍRITU, VIENEN A QUITAR NUESTRO CORAZÓN DE PECADO Y DARNOS EL ESPÍRITU SANTO. VIENE A RECREAR A LA HUMANIDAD.
Todos hermanos, pero unos más que otros
(…) PORQUE CRISTO CON SU MUERTE Y RESURRECCIÓN, HA DESTRUIDO EL CUERPO DE PECADO, LO HA SEPULTADO EN LAS AGUAS PRIMORDIALES, HA TOMADO LA FUERZA DE LA MUERTE Y DEL PECADO Y HA LIBERADO AL HOMBRE. Y AHORA JESÚS VIENE A VIVIR EN EL HOMBRE, PARA DAR AL HOMBRE LA POSIBILIDAD DE NACER DE DIOS. VIENE A HACERNOS HIJOS DE DIOS Y SUS HERMANOS.
(…) El Bautismo, dijimos, nos hace vivir verdaderamente esta realidad. El hombre es despojado de su cuerpo de pecado, a través de un tiempo de catecumenado, y entra en el agua, que simboliza la muerte, una muerte semejante a la de Cristo, deja en el agua el cadáver del hombre del pecado y resucita, como Cristo fue resucitado por el Espíritu Santo, por el amor del Padre. Con este mismo amor con que Dios ama a Cristo y lo resucita, con este mismo amor Dios te ama a ti. De modo que en Cristo tú puedes ser salvado de tu muerte, para que puedas entrar en tus muertes diarias, sin miedo. Porque Dios no te dejará en la muerte, si es que el Espíritu habita en ti.
Porque Dios te ama a pesar de que seas el hombre más vil, incluso si has sido infiel ochenta mil veces, incluso si eres un pecador empedernido y un soberbio engreído, incluso si eres un borracho, un lujurioso, un vanidoso, un idiota. Dios te ama de modo indecible y siempre te amará. Dios no te ha creado para que te mueras y te condenes, sino para que vivas en el amor”.
Dios hace llover sobre kikos y ex-kikos, porque ama a todos
Ser idiota debe ser pekado en el kikismo. Y ser exkikín debe ser  imperdonable.
(…) “¿Y COMO SE EXPRESA QUE SOMOS UNA NUEVA CRIATURA? EN LA IGLESIA. ESTE ES EL SIGNO DE BUENA NOTICIA QUE LLEGA A LOS HOMBRES: UNA COMUNIDAD DE HOMBRES QUE SE AMAN EN UNA DIMENSIÓN EN LA QUE NADIE PUEDE AMAR: EN LA DIMENSIÓN DE LA CRUZ, MÁS ALLÁ DE LA MUERTE; ESTOS HOMBRES AMAN HASTA DAR LA VIDA. LA IGLESIA HACE VISIBLE QUE EL AMOR DE DIOS, QUE NO TIENE LIMITE, HA PUESTO SU TIENDA EN MEDIO DE NOSOTROS.
Vosotros habéis sido elegidos para ser el santuario de este amor: Si eres cristiano, este amor vive en ti y te hace caminar. DE ESTE AMOR NADA NI NADIE TE PUEDE SEPARAR.
ESTE AMOR SE OFRECE GRATUITAMENTE A TODA CRIATURA. ESTE AMOR SE TE DA A TI. Y lo verás como una realidad tangible.
Es terrible hacer de la Iglesia una religiosidad natural en la que el hombre se salva por medio de las obras, cuando la Iglesia es algo tan impresionante, es el templo de Dios, el cuerpo de Jesucristo”.

sábado, 18 de abril de 2015

Catequesis de inicio. Día 7 (III)



“El pecado vive en nosotros, reina en nosotros como algo que nos esclaviza y que, sin que lo queramos, nos lleva a pecar. Estamos a merced de nuestra concupiscencia. Basta que sepamos que hay algo prohibido para que lo queremos hacer. ¿Por qué? Porque el hombre que ha experimentado la muerte ahora no quiere morir; ha experimentado el no ser y quiere ser, tiene miedo de morir, tiene miedo a la muerte. No ser, significa no ser amado. Vivir es ser amado. Así que tratamos en todo de ser amados: con el dinero, con el prestigio, con una mujer hermosa. El hombre quiere ser amado, quiere ser estimado, porque esto es vivir.

Lo que sea para que Pako me quiera, hasta me arrodillo
Entonces hacemos lo que sea para obtener la estima de los demás, para ser respetados y amados. EL HOMBRE SE CONVIERTE EN ESCLAVO DEL MAL. SE CONVIERTE EN IDÓLATRA. Este hombre está dispuesto a vender su alma al diablo con tal de ser. Busca la vida en mil cosas: dinero, fama, diversiones, etc. Por eso Jesús dice en el Evangelio: Vuestro pecado es que queréis vivir y creéis que la vida está garantizada por la abundancia de bienes”.
¿En qué Evangelio Jesús dice que querer vivir es un pecado? En ninguno. Pako se lo inventa.
“El hombre, que pecando ha experimentado la muerte, no quiere morir; por eso todo lo que en la vida le lleva a la muerte, no lo puede soportar, no puede aceptarlo. Huye de todo lo que le destruye y le hace sufrir.
El trabajo, que antes del pecado era una creación para el hombre, ahora se convierte en una esclavitud. Antes, la mujer casada aceptaba que su marido gobernase la casa; ahora, dice el Génesis, no soporta ser dominada por el hombre. Antes, tener niños parecía maravilloso, porque el dolor tenía sentido en el contexto de la vida, ahora se convierte en una pesadilla. Porque, antes, el dolor físico existía, pero tenía sentido; ahora, es imagen de la muerte y no se puede soportar. Porque el dolor, si no tiene sentido, es una monstruosidad; el dolor -como símbolo de la destrucción del ser que ya ha probado interiormente con el pecado- es insoportable”.
Más falsedades. Ni la Biblia habla de trabajo antes del primer pecado ni tampoco que Adán gobernase sobre Eva, es más, Adán la considera su igual, carne de su carne y hueso de su hueso. Y en cuanto a los hijos, como no los tuvieron en el Paraíso, sino tras la expulsión, no hubo un antes y un después.
“EL HOMBRE, A CAUSA DEL PECADO, ESTÁ ATRAPADO POR EL MIEDO A LA MUERTE Y NO PUEDE PASAR AL OTRO, NO PUEDE AMAR”.
Gran error. Porque nadie ha llegado a santo sin amar, y nadie ha llegado a santo sin pecar.
Los adefesios también nos hacen sufrir
“ESTO ES LO QUE NOS HACE SUFRIR: EL MIEDO A LA MUERTE. Y por escapar a la muerte, caemos víctimas del maligno, nos hacemos idólatras por buscar la vida.
El hombre, cuando se casa, pide la vida al matrimonio; hace del matrimonio un ídolo. Cuando trabaja, pide la dicha al trabajo; gana dinero buscando en ello la felicidad. Busca la felicidad en el sexo, en el alcohol, en lo que sea. Sobre todo busca la vida en la estima de los demás. Aquí vemos claramente que no sirve el moralismo ni sirve exigir a nadie. Si no se va a la fuente de todos los adulterios y de todos los robos, que es el corazón del hombre, se pierde el tiempo. Destruid en el hombre este círculo de muerte que le esclaviza, cambiad su corazón y veréis cómo empieza a repartir el dinero y deja de ser socialmente injusto”.
¿Destruid, cambiad, quienes? Son instrumentos inútiles tan engreídos que se apropian de lo que sólo corresponde a Cristo.
“No sirve de nada decirle a la gente que hay que amar. Nadie puede amar al otro. (…) Un hombre podrá dar su vida por algo que le haga crecer en el aprecio de los demás, por algo noble, por la patria, por un ideal... pero ¿quién va a dar su vida por nada? ¿Quién daría vida por los enemigos? (Enemigo es todo lo que atenta contra tu personalidad). ¡Para nada! Por el contrario: hay que matar al enemigo, porque se opone a lo que crees que es bueno. ¿Perder la vida por nada? Es absurdo”.
Doy fe de que los kikines practican con entusiasmo y dedicación lo de matar al enemigo, que es quien se opone a lo que ellos creen que es bueno. Lo que prueba que no son capaces de amar.
“Por esto tantos matrimonios fracasan. Lo máximo que obtienen es la convivencia. La ley que impera en el matrimonio es la educación. Son muy educados el uno con el otro, tanto que ni siquiera se hablan. Llegan a un compromiso: tú tienes derecho a tu libertad y yo a la mía; yo tengo mis manías y mi egoísmo, y tú los tuyos; seamos civilizados: yo soporto ciertas manías tuyas y tú las mías... Lo importante es no molestar.
Ideal de felicidad chato: afear la catedral
El ideal de felicidad de la sociedad moderna se ha aplanado: tener una casa bonita, un magnífico coche, salir el sábado y el domingo, ser honesto, ir a Misa, trabajar, etc., aquí acaba la felicidad del hombre. Pero, ¿qué sucede? Que nadie está satisfecho. Porque Dios no hizo al hombre para una felicidad tan plana, aunque la filosofía y el marxismo intenten convencernos de que no hay otra. Hemos reducido al hombre, le hemos encogido. No es este el diseño que Dios hizo para el hombre. Por esto el hombre no se conforma con un tipo de felicidad tan plana, su ansiedad de felicidad es mucho más grande, sus problemas son mucho más profundos que no tener dinero, televisión, nevera, coche.
(…) Así que el hombre se escapa y se aliena. La nuestra es una sociedad de alienados porque el hombre no puede soportar esta infelicidad.
(…) ¿CUÁL ES LA BUENA NOTICIA?
CRISTO HA ROTO ESTE CÍRCULO DE MUERTE Y DE PECADO QUE NOS ESCLAVIZA; HA VENCIDO AL SEÑOR DE MUERTE PARA QUE PODAMOS TRASPASAR LA BARRERA QUE NOS SEPARA DEL OTRO Y AMARLE; LA MUERTE HA SIDO VENCIDA POR LA MUERTE Y RESURRENCIÓN DE JESUCRISTO. AHORA PODEMOS AMAR EN UNA NUEVA DIMENSIÓN.
Por esto, el único signo que anuncia Jesucristo resucitado vencedor de la muerte, es la Iglesia.
"Amaos los unos a los otros como yo os he amado. En este amor conocerán que sois mis discípulos". Porque la única garantía para el mundo de que la muerte ha sido vencida es el amor en la dimensión de la cruz.
Porque nadie puede amar así: nadie se puede dejar matar por el enemigo, a menos que lo haga como táctica, porque tiene miedo, porque es un cobarde. Pero, ¿quién puede dejarse matar por el enemigo amándolo, permitir ser destruido por la esposa, dejarse crucificar por los defectos del compañero de trabajo? Al contrario: hay que dar lecciones a todos, juzgar a todos...
El Justo, el único que podía juzgarte, se negó a juzgar al hombre. No ha considerado a nadie asesino ni ladrón. Por eso se puede entender lo que dice San Pedro: no hay que obedecer sólo a los amos justos, sino también a los injustos (cf. Pe 2,18). Porque Jesucristo no respondió a la bofetada con bofetada ni al insulto con insulto, sino que lo fiaba a la justicia del Padre. Pero no porque pensase: Ahora vendrá Él y os castigará a todos. Esto es no comprender a Jesucristo.
(…) ¿Conocéis el canto del Lagarero? Las palabras están tomadas de Isaías 63. Habla de uno que avanza vestido de rojo, que viene de Edom (Edom, son los enemigos de Israel) y se preguntan: ¿Por qué se tiñeron de rojo tus vestidos? (Esta lectura se realiza el Viernes Santo). Parece un lagarero, que pisa las uvas en la cuba. ¿Por qué viene así? Dice: En el lagar entré solo; de mi pueblo, no había nadie conmigo; Miré y no había quien me ayudase; el día de la venganza había llegado, pisoteé las naciones en mi ira.
¿Sabes lo que significa? Todos los enemigos del pueblo de Dios han sido pisoteados. ¿Sabes quiénes eran los enemigos del pueblo de Israel? Tú y yo. ¿Tú has sido pisoteado? Yo no. ¿Sabes quién fue pisoteado? Aquel que fue pisoteado es Jesús. En tu lugar y en el mío. Los enemigos del pueblo de Israel, del pueblo de Dios fueron todos puestos en la cuba y pisoteados. Pero Él amó tanto a los enemigos que dice: ninguno entrará, voy a entrar yo solo”.
Está tergiversando el salmo, porque en él no se excusa a nadie, sino que todas las naciones son aplastadas.
Jesús con boquita de pitiminí
“Tenemos una gran ignorancia de la Escritura. Por eso tenemos la idea de un Jesús meloso, con barba recortada y cejas depiladas, con la mano puesta así y que mira así... (cómo ciertas imágenes del Sagrado Corazón). Creemos que Jesús es todo dulzura. Y no sabemos que Jesús dijo: ¡sinvergüenzas! ¡raza de víboras! Y refiriéndose a Herodes dice: Este zorro... Jesucristo se enfadaba. Pero como tenemos esta imagen del Dios de la estampita, no podemos entender al Dios de la Biblia que es un Dios potente y firme.
¿CUÁL ES LA SALVACION PARA EL HOMBRE? QUE SEA DESTRUIDA EN ÉL LA MUERTE, LA BARRERA QUE TIENE EN SU CORAZÓN. ESTO HA SIDO HECHO CON LA MUERTE Y RESURRECCIÓN DE CRISTO.
Jesucristo viene a decir lo contrario que la serpiente. La serpiente nos ha convencido de que Dios no es amor. Él nos está diciendo que Dios es amor. Pero no con palabras, sino haciéndolo y realizándolo. La ley fue el instrumento que la serpiente usa para convencernos de que Dios está celoso y no nos ama. Jesucristo nos resucita a la ley, porque en Él se nos da gratuitamente cumplida. Para que la ley no sea más para nosotros piedra de tropiezo. Ahora la manifestación de Dios no es una ley sublime que tenemos que cumplir (ni la justificación viene de su cumplimiento). Ahora hay una nueva teofanía: por esto en la Transfiguración, Jesús aparece con Moisés y Elías. DIOS, SU MÁS GRANDE MANIFESTACIÓN LA HA HECHO EN JESUCRISTO, A QUIEN HA RESUCITADO DE LA MUERTE Y HA CONSTITUIDO EN NUESTRO SEÑOR, NUESTRO KYRIOS. ES EL SEÑOR DE SINAI, DE LA VERDAD.
Pero si la verdad es Él, si la verdad es el amor al enemigo, la misericordia que en Él se ha manifestado, no hay más ley que la misericordia. PORQUE EN ÉL LA MUERTE HA SIDO VENCIDA, podemos dejarnos matar por el otro, podemos cumplir la ley, ser todos los días como ovejas llevadas al matadero. Como dice S. Pablo: "Por tu causa somos llevados a la muerte todos los días: somos considerados como ovejas destinadas al matadero".
Incapaz de entrar en la muerte
Antes el hombre no podía entrar en la muerte, porque la muerte era un monstruo, el Leviatán. Ahora podemos entrar en ella invocando el nombre de Jesucristo, porque A ESTE JESÚS, DIOS LE HA RESUCITADO DE LA MUERTE Y LE HA HECHO NUESTRO SALVADOR, NUESTRO SEÑOR. LE HA DADO EL ESPÍRITU SANTO PROMETIDO, LE HA DADO EL PODER DE ENGENDRAR DE DIOS, PARA DARNOS UNA NUEVA VIDA, DE RESUCITARNOS, DE DARNOS LA VIDA ETERNA.
Porque el salario del pecado es la muerte. Él fue entregado por nuestros pecados para que nosotros no muramos. DIOS LE HA RESUCITADO PARA QUÉ NOS ANUNCIE NUESTRO PERDÓN. POR ESTO EN EL NOMBRE DEL SEÑOR JESUCRISTO ES ANUNCIADO EL PERDÓN DE LOS PECADOS. S. Pablo dice, fue entregado por nuestros pecados y resucitado para nuestra justificación (cf. Rm 4:25). Lo que nos justifica no es la muerte, sino la resurrección. Si Jesucristo no está vivo ahora, capaz de entrar en ti, de amarte profundamente, para destruir la serpiente del odio hacia tu marido que no te deja hablar con él y hacer las paces, ¿qué te dice que tus pecados están perdonados? ¿Por qué te lo digo yo? ¡No! Los Apóstoles han experimentado que Dios es Kyrios, Señor, sólo cuando Cristo ha estado vivo en ellos. PORQUE -dice San Pablo- DIOS LE HA CONSTITUIDO, POR SU RESURRECCIÓN,  ESPÍRITU VIVIFICANTE, QUE DA VIDA.
Adán es el primer hombre, paradigma de este hombre de la carne esclavo del poder del pecado, es hombre viviente; Jesucristo es el segundo hombre, el primero de una nueva creación, ÉL ES ESPÍRITU VIVIFICANTE. Él puede vivir en ti y en mí, porque el nuevo hombre es uno con Dios. Dios tiene tal amor por la humanidad, que nos hace sus hijos. ÉL PUEDE VIVIR EN NOSOTROS. Este hombre nuevo, esta nueva dimensión que el hombre recibe en Cristo, no se puede representar, no se puede visibilizar mejor que en una realidad: la IGLESIA. Porque el hombre nuevo es comunión de corazones. Si tú has sido injertado en Cristo, si has resucitado con Cristo, y has sido hecho Espíritu vivificante, también tú puedes dar vida a otros hombres, porque puedes transmitirles a ellos el Espíritu, porque puedes anunciarles a ellos la buena noticia de la que eres testigo. Entonces tú vives en el corazón de todos, porque las preocupaciones del mundo ya no son preocupaciones porque amas a los hombres como Dios les ama; tú vives en Cristo y por tanto eres una sola cosa con la humanidad”.
Ya está de nuevo apropiándose algo que sólo pertenece a Dios.