lunes, 26 de abril de 2021

Traditio symboli (LXXX)

 

Hay una conexión entre las mujeres. Hoy la serpiente persigue a la mujer, la Virgen María, imagen de la Iglesia. Por esta razón, hoy el diablo intenta sibilinamente extender ideas contrarias. Hoy la mujer no debe ser virgen, la virginidad es una estupidez hoy, ¿no? ¡No debe ser esposa, la encargada de la casa y de los hijos, esclavizada con labores domésticas! ¡No, no tiene por qué ser eso! Es decir, humilde, sumisa a su marido, obediente. 

Lo mejor es liarla mucho, que así los oyentes no pueden seguir el ritmo. Lo que es una estupidez es pasar de la virginidad a las tareas asignadas como propias a la mujer casada, porque la virginidad suele ser imposible para la casada.

Punto dos. La humildad no es propia de la casada, ni de la virgen, ni de la mujer, sino de todo cristiano que lo sea de verdad, independientemente de su estado civil y sexo.

No por favor, ¿estamos bromeando? Esto es aberrante. Tal vez tu madre sea la primera en decirte: "No hagas eso, mira que tu padre es violento, tú trabaja, debes tener un coche, debes ser como un hombre, ten los hombres que quieras, ¡ten dinero!". Y tú haces caso.

Ya salió el misógino. Defender que la mujer es igual en dignidad al hombre y que no ha sido diseñada para supeditarse a él no es querer ser “como un hombre”, es ser plenamente mujer.

Somos animales miméticos. Mira qué lavavajillas usas, el que te dijo la televisión. Lo que dice la televisión tiene un gran impacto. También hay mucha influencia a través del cine. Un paréntesis: cómo es posible que se esté reproduciendo la vida en el cine y se haya hecho un pacto, directores, actores, todos para silenciar a Dios. Silencio total de Dios. Aparecen en las películas personas que trabajan, una familia que se mueve, pero no hay Dios. No hay nada, la palabra Dios nunca aparece. Algún idiota como Woody Allen, que el pobre es cristiano, cuando hay un problema habla de Dios porque es judío, los judíos son los únicos pobres que creen en Dios y prueban a hablar de Dios por medio de la comedia.

Y así, entre mentiras, no tiene el menor empacho en mezclar ser judío con ser cristiano, cuando cualquiera que no esté ahíto de kikotina sabe que el judaísmo niega al Mesías de los cristianos.

Esto es para predicar un poco. Pero hoy hay un pacto y no pueden ser actores y participar de las obras del diablo. Y en el teatro y en la televisión hay un pacto de silencio, no hay Dios. Absolutamente porque veo que en tu vida nunca has pasado a Dios, ¿verdad? Dios es una invención de los sacerdotes. Este es un paréntesis.

Se refiere a que lo anterior es una falsedad que se le ha ocurrido de repente. Estaba inspirado para mentir.

Hoy presentan una imagen de la mujer. "El futuro es mujer", no la he visto, pero basta con saber quién es Ferreri para saber que es una monstruosidad.

Se refiere a una película dirigida por Ferreri. Yo sí que no la he visto. Y para monstruosidad, la praxis del CNC.

Hay una acción: aquí se está con Dios o con el demonio, con Cristo o contra Él, quien no acoge a Cristo está destruyendo la obra cristiana. Está destruyendo esta civilización que es lo que se pretende.

Quien no acoge a los religiosos de misa de doce, no está con Cristo.

Avanzamos hacia una sociedad completamente diferente. Pero tú estás en esta sociedad, dejamos que se destruya o la construimos. Buscamos, a través de estas comunidades, reconstruir la sociedad, un nuevo tipo de civilización cristiana.

Lo que busca es una sociedad kikiana a su imagen y semejanza. Pero ha fracasado.

Preparando un futuro para tus hijos, algo inmenso. La mujer no tiene por qué ser madre, esposa. ¡No! Esposa para nada. Debe ser gerente de una empresa. Y todas las mujeres cuando Thatcher llegó al poder: "¡Bien hecho, viva!". Después fue un desengaño, la mujer de hierro, todos descontentos, ¡una matanza terrible! Destruyendo así el contenido esencial de que mujer y hombre forman una unidad, no son dos hombres, dos seres que se odian, son una unidad completa.

Margaret Thatcher dejó muy claro que una mujer puede ser una gran dirigente sin perder un ápice de feminidad. Y antes que ella hubo otras, no fue la primera. Eso es lo que no soporta el sensible, que es tan necio y tan misógino que se siente amenazado si la mujer no se queda en un rincón, quietecita, a la espera de ser usada por el varón.

Claro que, sin duda, ha habido abusos. No tiene por qué ser virgen, esposa, el matrimonio es una aberración. En el norte de Europa ya no existe, está siendo destruido. Estadísticas, por ejemplo en Francia, en Bélgica la generación posterior al divorcio no quiere casarse porque han vivido traumáticamente, con terror. ¡Imaginaos un pobre hijo que ve que el padre se va de casa y odia a su madre!

Imaginaos que el pobre hijo ve que el padre odia a la madre pero no se va de casa. Malos rollos todos los días a todas horas, violencia verbal y física, insultos y descalificaciones… ¡Qué educativo! Seguro que estará muy agradecido por tener semejante ambiente neokiko en casa en la que el otro es tu enemigo y te destruye.

Sabéis que el padre crea en el hijo el yo moral, el deber, y la madre el afecto y el amor.

Es decir, en el kikismo los padres han de ser piedras sin afecto ni amor, siempre autoritarios y mandones con los hijos, el deber kikótico ante todo… Así salen los pobres niños.

Sin estas dos entidades unidas por dentro el niño sufre muchísimo porque ama a la madre y no quiere que la madre sufra. Pero ve a su madre llorando porque el marido se va con otra. Fíjate la violencia que debe sufrir un niño de diez años, llorando en la cama, aterrorizado. Todos los psicólogos saben cuántos casos de esquizofrenia tienen esto como causa.

Seguro que es mejor que el papaíto se traiga a la otra persona a casa y hagan un trío, ¿no? ¿Qué opinarán todos los psicólogos del mundo sobre la opción de la pareja abierta? ¿Curará la esquizofrenia? Por cierto, la esquizofrenia es una ENFERMEDAD y ni la diagnostican ni la tratan los psicólogos, sino los médicos psiquiatras, que Kiko pretende ir de enterado y solo suelta embustes.

Pero qué se puede hacer, las dificultades de la pareja son tantas que se puede ayudarlos dándoles el divorcio. Pero eso no ayuda. Al igual que la dificultad de Kiko para volverse casto, entonces se le pueden permitir escapadas.

Para ayudar con la dificultad no debemos admitir el pecado, no destruyendo la entidad, sino ayudando, que es diferente.

Pero ahí es inútil porque hay una acción laica que va contra la religión, hay una lucha en la historia, teológicamente, de la serpiente contra la mujer, así como hay una lucha de la bestia contra el Cordero. Esto está en todos los hechos de nuestra existencia, y la Iglesia, en el fondo, trata de defender al débil, al agraviado, al más débil, al niño y a la mujer. La Iglesia siempre ha defendido a la mujer y los niños.

Lo seguro es que debería haber defendido con especial dedicación a los más vulnerables, niños o ancianos, mujeres o hombres. No es cuestión de género ni de edad, sino de vulnerabilidad.

sábado, 24 de abril de 2021

Leyendas del kikismo (y III)

 

Entrevistador: Entre las que estaban en contra de todo esto estaba la mujer de José, Rosario.

Rosario: Sí, yo era una de sus primeras enemigas, Yo todo esto ahora lo recuerdo con alegría, porque tengo muy claro que la historia de cada hombre la lleva el Señor y Él sabe cuándo se tiene que manifestar al mundo y cuando hay que… -Yo no sé expresarme bien, pero bueno, vosotros me entendéis-.  

Entonces yo veía un peligro, porque yo sigo siendo una persona muy egoísta y una persona muy mía, o sea lo mío es mío y que nadie me lo toque, que nadie me lo quite, y entonces yo creo… entonces pues yo… o sea no entendía nada, ni creía en Dios ni sabía quién era ese señor ni en Jesucristo ni en el Espíritu Santo, yo no creía nada de nada y menos en la Iglesia. Bueno, yo el único santo, el único santo que creía era San Antonio, porque… por aquello de que me tenía que dar un novio, pero bueno era el único santo que… un poco creía, que tenía un poco de devoción. Yo hacía también… Iba a cualquier sitio: ¡Ay, San Antonio bendito…!, todo este rollo, era el único santo que yo tenía un poco de devoción.

Devoción, no, quería usarlo para sus fines.

Y digo esto porque es verdad que yo era enemiga de… no solamente de José en aquellos momentos, sino de todos los que… de Carmen. De Carmen y de Kiko, que yo veía que a mí me estaban quitando una cosa que era mía, que era mi marido, porque allí en las chabolas pues eso, los que habían arriba pues no era nada más que gente, pues esto, como ha dicho José, pues gente maleante, gente, mujeres que eran prostitutas y todo este follón, y yo no quería que mi marido se ajuntara con esa gente.

En otras palabras, ella no quería salir de su gueto, mientras que él se iba con los payos.

El Señor me llamó cuando verdaderamente empezaron a venir Carmenchu, Josemari Soler, Carmelo, Dulce, José Miguel Romero, Gloria… estos matrimonios que teníamos un poco más de contacto, s a mí aquello fue lo que a mí me hizo… o sea el Señor se valió de esos matrimonios para yo poder entrar en un poco en comunión con mi marido, porque yo veía que en la misma situación que yo estaba se encontraba estos matrimonios, que a las mujeres pues les pasaba lo que a mí.

No puedo asegurar que la entienda, pero parece algo así como que empezaron a ir otras mujeres y entonces ella se sumó a la fiesta para no dejar solo al “marido” con el que no estaba casada.

Yo me acuerdo que la primera vez que me confesé yo fue allí, en Fuentes.

Se refiere a la iglesia de Fuentes en la localidad de Carbonero el Mayor, en Segovia.

Que tenía un miedo espantoso, ¿no?, porque no sabía ni confesarme. Yo decía: “Yo de qué me tengo que confesar, si yo no sé lo que es eso”. Entonces fui a pedirle consejo a Kiko.

Si no tienes ni idea de lo que es la confesión, no es posible que quieras pasar por ella. Pero es ilógico que en lugar de buscar información en un cura o en su “marido”, se la pida a Kiko, que era “su enemigo” declarado.

Y verdaderamente yo en aquel momento creí en lo más profundo de mi corazón en el perdón de los pecados y me sentí otra persona, me sentí una… o sea una persona nueva ¿no? En aquel momento, incluso salte hasta de alegría ¿no? Empecé… O sea, se me notaba que en mí había… o sea la confesión había hecho otra persona.

Si ella lo dice… A mí la confesión no me transforma como si yo fuera un “digimon” que evoluciona, me limpia, que no es lo mismo.

José:

Todo lo que nosotros vivimos en Palomeras fue un don de Dios maravilloso.

Y entonces precisamente este acontecimiento de las barracas fue lo que… lo que a don Casimiro Morcillo -que fue al poco tiempo de venir del Concilio- le puso más en contacto con nosotros. O sea fue un motivo que… yo pienso que fue un motivado por Dios mismo para que don Casimiro Morcillo conociera la realidad que se estaba dando allí, en Palomeras. Y efectivamente… la guardia civil iba a tirar toda la zona, vinieron piquetes. Entonces llamamos a… Kiko y Carmen llamaron a don Casimiro, entonces don Casimiro a los cinco minutos -cosa sorprendente y en aquella época y de un obispo como como don Casimiro-.

¡Qué suerte que en un barrio de chabolas encontrasen un teléfono para llamar!

Entrevistador: Gobernador en cortes.

José: Esto es, que en aquel entonces pues que… pues nada, a los cinco minutos estaba allí con el 600, con el mismo chofer que tiene ahora el cardenal Suquía.

Entrevistador: Valeriano.

José: Y entonces pues ante la presencia del señor obispo los piquetes pararon. Solamente tiraron una chabola y rápidamente se marcharon.

Lo incomprensible es que ningún diario de la época registrase la milagrosa intervención del señor obispo para evitar la demolición de las barracas… Raro, raro, ¿no?

Entonces don Casimiro estuvo con nosotros por allí, por las chabolas, estuvo casi dos horas o tres. Fue a las chabolas de Kiko donde tuvimos una pequeña liturgia.

¿Cuántas chabolas tendría Kiko para ese entonces? Y más importante, ¿Tendrá idea José Agudo de lo que es una liturgia? Porque canturrear no constituye una liturgia.

Le enseñamos los cantos porque ya sabíamos… Kiko había hecho ya el “Resucitó”, había hecho también el canto del siervo -de los tres cantos del siervo uno había hecho-, o sea que ya había hecho algunos cantos, y entonces pues en la chabola, allí mismo, estuvo con nosotros y se fue impresionado de…

Verdaderamente a este hombre el Señor le concedió el poder discernir que allí se estaba dando un germen que tampoco él sabía, pero que luego después en una reunión, en una futura reunión que tuvimos luego después con él entonces él dijo: “Ya quisiera yo que en cada una de mis parroquias se diera… me hicierais una pequeña comunidad de este tipo”. O sea que para nosotros aquello fue un momento histórico verdaderamente de comunión con la Iglesia.

Pues qué pena que lo desperdiciaran y decidieran no estar al servicio de las parroquias sino de sí mismos.

Yo que no conocía la Iglesia y que el concepto que tenía de la Iglesia pues era que eran los curas, que eran las monjas, y por la experiencia del reformatorio donde estuve tres años aquí, en Madrid, pues también el conocimiento que yo tenía de la Iglesia era un poco nefasto en este sentido. Sin embargo, por la predicación de Kiko y todo esto, por este mismo encuentro con don Casimiro, en el cual nosotros realmente vimos como con cariño nos atendía, para nosotros fue un principio -yo hablo de mi experiencia-, para mí un fue un principio de empezar a descubrir la Iglesia como algo más de lo que puramente puede ser la forma exterior o el concepto que yo tenía de la Iglesia.

Insisto, qué pena que se apartara de esa Iglesia que empezaba a descubrir para conformarse con Kikónides.

Aquí, en la colonia Sandi, que estaba cerquita a la… está cerca de donde nosotros teníamos las chabolas, había un seminarista que estaba en la parroquia, y entonces este tenía con nosotros mucha relación, o sea que siempre venía. Entonces cuando se ordenó -se fue a Zamora a ordenarse- y tan pronto como se ordenó y le asignaron a una parroquia pues entonces habló con el párroco de lo que había vivido, de la experiencia que había tenido en Palomeras, y entonces el párroco sorprendentemente -un párroco de Zamora chapado a la antigua, etcétera, etcétera- pues dijo: “Pues sería interesante si pudiésemos empezar aquí”. Hablaron con Kiko y entonces se empezó ya una catequización en Zamora y, con sorpresa, porque entonces pues tampoco había un tipo de catequesis, un estilo de catequesis, sino lo que el Señor iba suscitando, y sorprendentemente pues se formó la primera comunidad. Al mismo tiempo también había la de los encuentros estos con Pio XII, donde también se formó otra comunidad, y en los Sagrados Corazones de Argüelles.

Es decir, que en Palomeras jamás hubo una comunidad, sino un grupo de amigotes que fumaban y canturreaban, pues ellos mismos consideran que la primera es la de Zamora.