Hay una conexión entre las mujeres. Hoy la serpiente persigue a la mujer, la Virgen María, imagen de la Iglesia. Por esta razón, hoy el diablo intenta sibilinamente extender ideas contrarias. Hoy la mujer no debe ser virgen, la virginidad es una estupidez hoy, ¿no? ¡No debe ser esposa, la encargada de la casa y de los hijos, esclavizada con labores domésticas! ¡No, no tiene por qué ser eso! Es decir, humilde, sumisa a su marido, obediente.
Lo mejor es liarla mucho, que así los oyentes no pueden seguir el ritmo. Lo que es una estupidez es pasar de la virginidad a las tareas asignadas como propias a la mujer casada, porque la virginidad suele ser imposible para la casada.
Punto dos. La humildad no es propia de la casada, ni de la virgen, ni de la mujer, sino de todo cristiano que lo sea de verdad, independientemente de su estado civil y sexo.
No por favor, ¿estamos bromeando? Esto es aberrante. Tal vez tu madre sea la primera en decirte: "No hagas eso, mira que tu padre es violento, tú trabaja, debes tener un coche, debes ser como un hombre, ten los hombres que quieras, ¡ten dinero!". Y tú haces caso.
Ya salió el misógino. Defender que la mujer es igual en dignidad al hombre y que no ha sido diseñada para supeditarse a él no es querer ser “como un hombre”, es ser plenamente mujer.
Somos animales miméticos. Mira qué lavavajillas usas, el que te dijo la televisión. Lo que dice la televisión tiene un gran impacto. También hay mucha influencia a través del cine. Un paréntesis: cómo es posible que se esté reproduciendo la vida en el cine y se haya hecho un pacto, directores, actores, todos para silenciar a Dios. Silencio total de Dios. Aparecen en las películas personas que trabajan, una familia que se mueve, pero no hay Dios. No hay nada, la palabra Dios nunca aparece. Algún idiota como Woody Allen, que el pobre es cristiano, cuando hay un problema habla de Dios porque es judío, los judíos son los únicos pobres que creen en Dios y prueban a hablar de Dios por medio de la comedia.
Y así, entre mentiras, no tiene el menor empacho en mezclar ser judío con ser cristiano, cuando cualquiera que no esté ahíto de kikotina sabe que el judaísmo niega al Mesías de los cristianos.
Esto es para predicar un poco. Pero hoy hay un pacto y no pueden ser actores y participar de las obras del diablo. Y en el teatro y en la televisión hay un pacto de silencio, no hay Dios. Absolutamente porque veo que en tu vida nunca has pasado a Dios, ¿verdad? Dios es una invención de los sacerdotes. Este es un paréntesis.
Se refiere a que lo anterior es una falsedad que se le ha ocurrido de repente. Estaba inspirado para mentir.
Hoy presentan una imagen de la mujer. "El futuro es mujer", no la he visto, pero basta con saber quién es Ferreri para saber que es una monstruosidad.
Se refiere a una película dirigida por Ferreri. Yo sí que no la he visto. Y para monstruosidad, la praxis del CNC.
Hay una acción: aquí se está con Dios o con el demonio, con Cristo o contra Él, quien no acoge a Cristo está destruyendo la obra cristiana. Está destruyendo esta civilización que es lo que se pretende.
Quien no acoge a los religiosos de misa de doce, no está con Cristo.
Avanzamos hacia una sociedad completamente diferente. Pero tú estás en esta sociedad, dejamos que se destruya o la construimos. Buscamos, a través de estas comunidades, reconstruir la sociedad, un nuevo tipo de civilización cristiana.
Lo que busca es una sociedad kikiana a su imagen y semejanza. Pero ha fracasado.
Preparando un futuro para tus hijos, algo inmenso. La mujer no tiene por qué ser madre, esposa. ¡No! Esposa para nada. Debe ser gerente de una empresa. Y todas las mujeres cuando Thatcher llegó al poder: "¡Bien hecho, viva!". Después fue un desengaño, la mujer de hierro, todos descontentos, ¡una matanza terrible! Destruyendo así el contenido esencial de que mujer y hombre forman una unidad, no son dos hombres, dos seres que se odian, son una unidad completa.
Margaret Thatcher dejó muy claro que una mujer puede ser una gran dirigente sin perder un ápice de feminidad. Y antes que ella hubo otras, no fue la primera. Eso es lo que no soporta el sensible, que es tan necio y tan misógino que se siente amenazado si la mujer no se queda en un rincón, quietecita, a la espera de ser usada por el varón.
Claro que, sin duda, ha habido abusos. No tiene por qué ser virgen, esposa, el matrimonio es una aberración. En el norte de Europa ya no existe, está siendo destruido. Estadísticas, por ejemplo en Francia, en Bélgica la generación posterior al divorcio no quiere casarse porque han vivido traumáticamente, con terror. ¡Imaginaos un pobre hijo que ve que el padre se va de casa y odia a su madre!
Imaginaos que el pobre hijo ve que el padre odia a la madre pero no se va de casa. Malos rollos todos los días a todas horas, violencia verbal y física, insultos y descalificaciones… ¡Qué educativo! Seguro que estará muy agradecido por tener semejante ambiente neokiko en casa en la que el otro es tu enemigo y te destruye.
Sabéis que el padre crea en el hijo el yo moral, el deber, y la madre el afecto y el amor.
Es decir, en el kikismo los padres han de ser piedras sin afecto ni amor, siempre autoritarios y mandones con los hijos, el deber kikótico ante todo… Así salen los pobres niños.
Sin estas dos entidades unidas por dentro el niño sufre muchísimo porque ama a la madre y no quiere que la madre sufra. Pero ve a su madre llorando porque el marido se va con otra. Fíjate la violencia que debe sufrir un niño de diez años, llorando en la cama, aterrorizado. Todos los psicólogos saben cuántos casos de esquizofrenia tienen esto como causa.
Seguro que es mejor que el papaíto se traiga a la otra persona a casa y hagan un trío, ¿no? ¿Qué opinarán todos los psicólogos del mundo sobre la opción de la pareja abierta? ¿Curará la esquizofrenia? Por cierto, la esquizofrenia es una ENFERMEDAD y ni la diagnostican ni la tratan los psicólogos, sino los médicos psiquiatras, que Kiko pretende ir de enterado y solo suelta embustes.
Pero qué se puede hacer, las dificultades de la pareja son tantas que se puede ayudarlos dándoles el divorcio. Pero eso no ayuda. Al igual que la dificultad de Kiko para volverse casto, entonces se le pueden permitir escapadas.
Para ayudar con la dificultad no debemos admitir el pecado, no destruyendo la entidad, sino ayudando, que es diferente.
Pero ahí es inútil porque hay una acción laica que va contra la religión, hay una lucha en la historia, teológicamente, de la serpiente contra la mujer, así como hay una lucha de la bestia contra el Cordero. Esto está en todos los hechos de nuestra existencia, y la Iglesia, en el fondo, trata de defender al débil, al agraviado, al más débil, al niño y a la mujer. La Iglesia siempre ha defendido a la mujer y los niños.
Lo seguro es que debería haber defendido con especial dedicación a los más vulnerables, niños o ancianos, mujeres o hombres. No es cuestión de género ni de edad, sino de vulnerabilidad.






