Mamotretos varios

miércoles, 31 de octubre de 2012

¿"Idolatría del libro" en el Camino Neocatecumenal?


BEATO MANUEL GONZÁLEZ GARCÍA, OBISPO DE MÁLAGA Y PALENCIA (1877-1940)
Los católicos veneramos las Sagradas Escrituras, pero no hasta el fondo de confundir a una criatura con el Creador.

Un libro, aunque sea inspirado, no es más que un libro; una criatura inanimada y por tanto infinitamente inferior y distante de los ángeles y los seres humanos.  Lo importante pues de la Biblia, no es su soporte histórico, sino el contenido inmaterial que es la verdad de la Revelación que fue consignada en ella por el Espíritu Santo y que estaba en primer lugar en los hagiógrafos y luego en cada hombre que lee  o escucha la Sagrada Escritura con el mismo espíritu con el que se escribió, de modo que la presencia de Dios no está en el libro, sino en el hombre que oye. Fides ex auditu, la fe entra por el oído nos dice el apóstol, no por un texto.
La religión cristiana no es una religión del libro. No nos fundamos en ningún libro, sino en Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo y en la vida que nos otorga por la fe y los sacramentos. Una vida sobrenatural a la que accedemos y alimentamos por la predicación de aquello que nos ha sido revelado. Piénsese a este respecto que todo lo que se puede decir de la Sagrada Escritura, se debe decir igualmente de la Tradición que es también fuente de Revelación. Luego si hay una presencia de Dios en la Escritura, ciertamente también la hay en la Tradición.  El principio de Sola Scriptura está condenado.
Dicho esto, hay que añadir que, en algunos casos, el soporte material del texto sacro adquiere también un carácter sagrado cuando es elaborado y separado del uso de los hombres para destinarlo al culto litúrgico, tal como algunos vasos y telas y ornamentos de factura humana adquieren también ese mismo carácter. En efecto, el soporte material de la Predicación exige el texto sagrado en forma de libro impreso, objeto del culto, tal como el soporte material del Santo Sacrificio exige la presencia de la patena y el cáliz, que son también objetos del culto. La veneración relativa a aquello que soportan se muestra entonces en el cuidado que se pone en elaborar y enriquecer estos objetos así como en conservarlos y tenerlos limpios y preparados para su función sagrada. Esto, según algunos, habría sido el origen de la sacristía en nuestros templos. El lugar donde se guardaban las cosas sagradas que se usaban en el altar.  Así se llegó a que en un mismo sitio se guardaran las formas consagradas que sobraban del Santo Sacrificio junto a los Evangeliarios usados en el mismo culto, todo bajo la custodia de los sacerdotes.
Es claro que no había una confusión al guardar junto a la Eucaristía un libro, sino un deseo de que lo más sagrado y venerado del culto estuviera protegido y disponible en un mismo sitio para ser usado según correspondía a su dignidad. Las primeras sacristías se conocen como pastoforias en oriente y aparecen ya en el texto de las Constituciones Apostólicas.  En occidente se llamaránsecretarium o sacrarium, nombre del que derivará el más moderno de sacristía.
La costumbre de reservar la parte sobrante de la Eucaristía es antiquísima y con toda seguridad se remonta a la época apostólica. A los enfermos y ancianos habría que llevarles la comunión y esto se hacía guardando parte de lo consagrado, lo cual se hacía con total veneración. Como entonces no había culto público al Santísimo, se entendía que las formas consagradas se guardaran, envueltas en finos lienzos, dentro de un cofre o caja que es el origen del sagrario y esto se hacía, bajo llave, en el mismo sitio en el que se guardaba el Evangeliario al que incluso se cerraban sus lomos con llave de modo que sólo pudiera leerse en la liturgia. La pastoforia en principio era una especie de armario.
En otros momentos, sobre todo tiempos de persecución, la reserva de la Eucaristía se habría llevado a las casas por los laicos y habrían hecho reflexionar a la Iglesia sobre el tesoro de tener a Cristo verdadera y realmente tan cerca, apareciendo el culto privado a la Eucaristía desde muy antiguo como anticipo del culto público que se instauraría definitivamente con la Solemnidad del Corpus Christi. Era tan querido y deseado por los fieles este culto privado que en algunos lugares habría dado lugar a abusos, llegando a usarse el Santísimo como objeto curativo y aún de modo supersticioso(1).
Conforme crece la conciencia del culto debido a la Eucaristía fuera de la Misa, el sagrario se hizo cada vez más importante y fue sacado de la sacristía a un plano central donde los fieles podían adorar el Santísimo. Desde entonces, la Iglesia vivirá con los altares con el sagrario en el centro expresando esa unidad del solemne misterio del Cuerpo de Cristo con el Santo Sacrificio y la vida misma de la Iglesia. Al separar el altar de la pared y volver este cara a los fieles se rompió lamentablemente esta unidad separando de nuevo al sagrario del altar y ubicándolo en un lugar aparte. Pero jamás se pretenderá con esto equipararlo a los demás objetos. Sigue siendo la Eucaristía objeto del culto de latría (el culto que se da sólo a Dios) y algo que jamás se podrá equiparar a nada de este mundo. Una presencia por antonomasia de Dios en su templo y en su Iglesia. El Santo de los santos está ahí de verdad.
La Sagrada Escritura encuentra su lugar propio en la predicación y en la liturgia sin llegar jamás a confundirse con la Eucaristía en la veneración que le tributan los fieles.(2)
Pero con el Concilio Vaticano II apareció, según algunos, un nuevo modo de entender la Sagrada Escritura en la vida de la Iglesia.
En la constitución Dei Verbum sobre la Divina Revelación podemos leer lo siguiente en el número 21, que abre el capítulo VI titulado  “La Sagrada Escritura en la vida de la Iglesia”:
la Iglesia ha venerado siempre las Sagradas Escrituras al igual que el mismo Cuerpo del Señor, no dejando de tomar de la mesa y de distribuir a los fieles el pan de vida, tanto de la palabra de Dios como del Cuerpo de Cristo, sobre todo en la Sagrada Liturgia.
El texto es sorprendente. Parece como si tras siglos de ardor eucarístico creciendo en anchura, altura y profundidad del misterio, hubiéramos admitido de repente la tesis protestante que dice que la Eucaristía es un mero símbolo y que por tanto tiene una veneración idéntica o inferior a la de la Escritura, otorgándoles a ambas cosas idénticas propiedades.
La confusión es mayor cuando algunos, haciendo caso omiso de la tradición litúrgica se empeñan en recuperar costumbres antiguas de antes de la institución del culto público a la Eucaristía y se empeñan en que la Sagrada Escritura sea conservada junto a la Eucaristía en un mismo lugar expuelto al culto como si fueran cosas parejas en cuanto a la presencia de Cristo en ellas. Este es el caso de las Comunidades Neocatecumenales que exhiben sus sagrarios dobles, donde encima de la reserva de la Eucaristía se expone al culto público de los fieles un ejemplar de la Biblia.
Tabernáculo doble neocatecumenal. Arriba la Biblia, abajo la reserva Eucarística
Ellos aducen que esta novedad litúrgica está enseñada por ese mismo texto del Concilio que acabamos de leer más arriba(3).
Esta novedad nos llevaría a pensar que bien la Eucaristía es una presencia no real ni verdadera de todo Nuestro Señor, sino de otro tipo menos excelente, como lo es la presencia de la verdad de Dios en el texto sacro (lo cual repugna al culto de latría que profesamos a la Eucaristía)  o bien, la Biblia goza de una presencia real similar a la de la Eucaristía, lo que repugna aún más al alma católica que distingue la presencia de Cristo en la Eucaristía de todas las demás.
Está claro que nosotros no adoramos un libro ni ninguna criatura, sino a la persona de Cristo que está realmente presente bajo las apariencias de pan y vino en la Eucaristía.  ¿Cómo pudo el Concilio decir tal cosa? ¿No se equivocaría o quiso decir otra cosa distinta?


Roma locuta causa finita es un adagio antiguo. Si usted pregunta a alguien poco formado por este tema rápidamente llegará a un argumento similar a dicho adagio. Roma ha aprobado estas cosas, luego no pueden estar mal. Entonces todo lo que uno pueda decir se estrellará contra un muro de piedra. Entrar en disquisiciones sobre si un Papa o un Concilio están o no conformes a la Tradición es algo complicado y en ciertos casos escandaloso para las almas simples.
Gracias a Dios, el tema no es nuevo. Poco después del Concilio el tema era candente y alguien elevó una consulta a la Santa Sede para aclarar si el texto de DV 21 dice lo que parece que dice.  Esta consulta fue respondida por el organismo competente para la interpretación de los textos del Vaticano II, la “Pontificia Commissio Decretis Concilii Vaticani II Interpretandis” y además la respuesta iba aprobada y mandada su publicación en el AAS por Pablo VI, que era el mismo pontífice que firmó y aprobó dicha constitución en 1965. Por tanto, dicha interpretación del texto de DV 21 es de un nivel que se puede considerar definitivo.
La respuesta vino publicada en el Acta Apostolicae Sedis 60 con fecha de 5 de febrero de 1968. Allí podemos leer:
De capite VI, 21 Constitutionis dogmaticae de Divina Revelatione « Dei Verbum »
D. Utrum in verbis « Divinas Scripturas sicut et ipsum Corpus dominicum semper venerata est Ecclesia, cum, maxime in Sacra Liturgia, non desinat ex mensa tam verbi Dei quam Corporis Christi panem vitae sumere atque fidelibus porrigere », Constitutionis dogmaticae de Divina Revelatione Dei Verbum, adverbium ‘ sicut ‘ significare valeat eandem esse seu aequalem venerationem Sacrae Scripturae debitam ac venerationem debitam Ss. Eucharistiae.
R. Venerationem esse tribuendam tum Sacrae Scripturae, tum Corpori dominico, diverso tamen modo seu ratione, uti eruitur ex Constitutione de Sacra Liturgia Sacrosanctum Concilium, n. 7; Litteris Encyclicis Mysterium Fidei, diei 3 sept. 1965: A.A.S. 57 (1965), p. 764; Instructione S.R.C, diei 25 maii 1967 Eucharisticum Mysterium, n. 9 : A.A.S. 59 (1967), p. 547.
(Traducción propia)
Sobre el capítulo VI, 21 de la Constitución Dogmática “Dei Verbum” sobre la Divina Revelación:
Duda: Sobre si en las palabras  de la Constitución Dogmática sobre la Divina Revelación Dei Verbum: “la Iglesia ha venerado siempre las Sagradas Escrituras al igual que el mismo Cuerpo del Señor, no dejando de tomar de la mesa y de distribuir a los fieles el pan de vida, tanto de la palabra de Dios como del Cuerpo de Cristo, sobre todo en la Sagrada Liturgia”  el adverbio “al igual que” pueda significar que sea una misma o igual veneración la que se debe a la Sagrada Escritura y la veneración que se debe a la Eucaristía.
Respuesta: La veneración que se ha de dar a la Sagrada Escritura por un lado y al Cuerpo del Señor por el otro se debe dar sin embargo en modo o razón diversos, como consta por la Constitución sobre la Sagrada Liturgia, n.7;  la carta encíclica Mysterium Fidei de 3 septiembre de 1965: A.A.S. 57 (1965), p. 764; la Instrucción S.R.C, de 25 de mayo de 1967 Eucharisticum Mysterium, n. 9 : A.A.S. 59 (1967), p. 547.
La respuesta no podía ser más clara y evidentemente negativa y restrictiva del término “sicut” latino empleado en la comparación entre la veneración debida a la Escritura y la que se debe a la Eucaristía. El sentido del texto según lo entiende el magisterio nos dice que las veneraciones debidas no son iguales sino distintas y el texto viene a decir por tanto que ambas se veneran en la Iglesia pero de modo distinto o con distinta razón. Las referencias son iluminativas:
Sacrosanctum Concilium 7, tras mencionar las distintas presencias de Cristo en la liturgia, nos dice que los signos sensibles por los que Cristo obra su sacerdocio en la liturgia lo hacen et modo singulis proprio” también en un modo que es propio y particular de cada uno de ellos. Por tanto no puede haber confusión posible entre ellos. Se convierte así esta respuesta en una interpretación de este mismo punto 7 de la constitución sobre la liturgia.
El texto citado de la Mysterium Fidei es también clarísimo: en la página referenciada del AAS se comienza con estas palabras tras haber hablado de las demás presencias:
Estas varias maneras de presencia llenan el espíritu de estupor y dan a contemplar el misterio de la Iglesia. Pero es muy distinto el modo, verdaderamente sublime, con el cual Cristo está presente a su Iglesia en el sacramento de la Eucaristía, que por ello es, entre los demás sacramentos, el más dulce por la devoción, el más bello por la inteligencia, el más santo por el contenido; ya que contiene al mismo Cristo y es como la perfección de la vida espiritual y el fin de todos los sacramentos .
Tal presencia se llama real, no por exclusión, como si las otras no fueran reales, sino por antonomasia, porque es también corporal y substancial, pues por ella ciertamente se hace presente Cristo, Dios y hombre, entero e íntegro. Falsamente explicaría esta manera de presencia quien se imaginara una naturaleza, como dicen, «pneumática» y omnipresente, o la redujera a los límites de un simbolismo, como si este augustísimo sacramento no consistiera sino tan sólo en un signo eficaz de la presencia espiritual de Cristo y de su íntima unión con los fieles del Cuerpo místico.
Y por último, la cita del numero 9 de la instrucción Eucharisticum Mysterium no deja lugar a dudas sobre la excelencia de la presencia real de Nuestro Señor en la Eucaristía y su diferencia con todas las demás presencias de Dios en la Iglesia.
9. DIVERSOS MODOS DE PRESENCIA DE CRISTO
Para una inteligencia más profunda del misterio de la Eucaristía los fieles deben ser instruidos acerca de los modos principales según dos cuales el Señor mismo se hace presente a su Iglesia en las celebraciones litúrgicas.
Siempre está presente en la asamblea de los fieles congregados en su nombre. Está presente también en su palabra, puesto que él mismo habla cuando se leen en la Iglesia las Sagradas Escrituras.
Pero en el sacrificio eucarístico está presente, sea en la. persona del ministro, «ofreciéndose ahora por ministerio de los sacerdotes el mismo que entonces se ofreció en la cruz», sea sobre todo bajo las especies eucarísticas.
En este sacramento, en efecto, de modo singular el Cristo total e integro, Dios y hombre, se halla presente sustancial y permanentemente. Esta presencia de Cristo bajo las especies «se dice real no por exclusión, como si las otras no fueran reales, sino por excelencia» [Justo aquí se hace una referencia por la instrucción al mismo punto que hemos subrayado de la Mysterium Fidei en la p. 764].
Por tanto, ¿que podemos pensar ahora de esta práctica usada por los neocatecumenales y que ellos afirman estare aprobadas por dos pontífices?
Pues podemos decir con todo derecho y razón que está conculcando el mismo sentido del texto conciliar en cuanto a lo que fue definido por la Santa Sede.
Recuérdese que los neocatecumenales enseñan abiertamente y aún ante los Pontífices, como consta por múltiples fuentes, que su tabernáculo es la aplicación de la enseñanza de la DV 21. Pero su tabernáculo no muestra la excelencia de la presencia en la Eucaristía sobre la de la Escritura y lleva a confusión en el dogma de modo que se corre un grave peligro de alterar los mismos fundamentos de la liturgia.
Los neocatecumenales abusan del texto del Concilio y cometen un grave abuso litúrgico que lleva a los fieles a confusión y escándalo y se puede llegar a pensar justamente que está afectado de planteamientos heréticos.
Si Juan Pablo II  obró en ignorancia del magisterio de su predecesor o le engañaron los que le debían haber advertido sobre ello es cosa que debería verse en un proceso justo. .
Benedicto XVI, a pesar de haber sido perito conciliar en esta misma constitución y elevarse como el Papa de la hermeneútica del Concilio en la continuidad, ha permitido la extensión de esta mala práctica ¿Hemos de suponer que Benedicto XVI ignora este sentido definido por Pablo VI? ¿Por qué no dice nada a los catecumenales? ¿Obra engañado también?
¿Es posible que un sentido definido y publicado en el A.A.S. haya sido conculcado de esta manera durante más de cuarenta años y que ahora en plena celebración cincuentenaria nadie se atreva a decir que nos están dando gato por liebre?
Aunque de la voluntad interna que haya en los neocatecumenales y en los Pontífices no podamos juzgar, sí podemos juzgar que sus hechos externos están contraviniendo el texto Conciliar de DV 21 y el sentido unido a la Tradición en que lo entendió el Papa que lo firmó: Pablo VI.Además son muestra de un principio herético latente en muchos  sobre la presencia real de la Eucaristía.
El asunto es grave y espero que alguien tome una medida al respecto. Los neocatecumenales deberían inmediatamente desmontar esos tabernáculos y dejar de decir que eso es enseñanza de la Dei Verbum y quizá todos en la Iglesia deberían empezar a pensar en ir reconvirtiendo el cincuentenario en un acto penitencial para pedir perdón por las ofensas cometidas y los abusos permitidos por la desistencia magisterial.
¡Qué mala predicación se ha dado confundiendo a los fieles con dicha interpretación abusiva y contraria al dogma de la DV 21! Como decía San Alfonso María de Ligorio “sin duda alguna es lo mismo no predicar la Palabra de Dios que predicarla adulterada con estilo limpio” Téngase en cuenta para la Nueva Evangelización.
M.D.
________
Notas:
1. Algo de eso aparece en el famoso texto de San Cirilo sobre la comunión en la mano, donde se aconseja tocarse los ojos y oidos con los dedos humedecidos en el sanguis que queda en los labios, razón por la que algunos suponen el texto como espúreo e impropio de un Santo Padre. Hay textos que hablan de una mujer que lo restregaba contra todo su cuerpo para tener salud y belleza. Es obvio que aquí estamos en los inicios del mesalianismo (una deformación de la fe que confunde el culto espiritual con la pasión sensible) y que hoy día podemos ver que reaparece en los ambientes carismáticos, donde como a modo de extraña alabanza la pasión parece obnubilar las mentes y las manos se acercan a tomar la custodia y acariciar o palpar al Santísimo mientras los fieles se agitan ante el mismo en bailes o exaltaciones poco espirituales.
2. He resumido muchos siglos de historia litúrgica y ahorrado las excepciones y formas ocasionales, pues lo que pretendo es que se entienda el origen de la costumbre (más altomedieval que paleocristiana) de guardar juntos Eucaristía y Biblia. Juntos pero no revueltos ni confusos en su dignidad. Cualquier historia seria de la liturgia recoge todos estos elementos que aquí he resumido.
3. Pueden citarse muchos ejemplos, pero baste con este de la página oficial de la Domus Galileae cuando explicaba el proyecto antes de ser construído: http://www.domusgalilaeae.org/spanish/DomProject/project.htm
Para facilitar el estudio y la profundización de la Sagrada Escritura, con una atención particular para el Sermón de la Montaña, habrá una biblioteca informatizada de líneas extremadamente modernas para los estudios bíblicos. Un elemento característico de este edificio es el Santuario de la Palabra, que servirá a cuantos vayan a esta casa a escrutar las Escrituras en un clima de oración y contemplación. En el área de este Santuario se encuentran 80 tronos y en la pared del fondo de este Santuario habrá un Tabernáculo con dos niveles: uno con la presencia del Santísimo y el otro con la presencia de la Escritura, según lo que enseña la Dei Verbum.
fuente: http://tradiciondigital.es/ 

Camino Neocatecumenal una mala interpretación del Concilio

 
Fuente: http://exorbe.blogspot.com/2012/10/precisar-y-aclarar-el-vaticano-ii-una.html 
 
Un comentarista de ExOrbe, el muy estimado Miles Dei, dejó esta tarde una apostilla sacando a relucir la sorprendente y desconcertante cita del nº 21 de la Constitución Dogmática Dei Verbum, uno de los textos más controvertidos del Concilio Vat.IIº. Este es el texto al que se refería:

21. la Iglesia ha venerado siempre las Sagradas Escrituras al igual que el mismo Cuerpo del Señor, no dejando de tomar de la mesa y de distribuir a los fieles el pan de vida, tanto de la palabra de Dios como del Cuerpo de Cristo, sobre todo en la Sagrada Liturgia. DV nº 21
Textos como este, una muestra de lo que el maestro Romano Amerio critica en su imprescindible obra Iota Unum, vuelven a la actualidad por una de las proposiciones recientemente elaboradas por el Sínodo de los Obispos:


Proposición 12: Documentos del Concilio Vaticano II
Los Padres sinodales reconocen la enseñanza del Concilio Vaticano II como un instrumento vital para la transmisión de la fe en el contexto de la Nueva Evangelización. Al mismo tiempo, consideran que los documentos del Concilio deberán ser correctamente leídos e interpretados. Por lo tanto, desean manifestar su adhesión a la idea de que nuestro Santo Padre, el Papa Benedicto XVI, quien ha indicado el principio hermenéutico de la continuidad con el fin de descubrir en estos textos el auténtico espíritu del Concilio.


El mismo Miles Dei, en el comentario aludido (véase el comentario nº 15, contando desde arriba, de la entrada anterior, debajo de esta, titulada 'Mensajes para todos') enlaza un artículo suyo titulado 'La idolatría del libro en la Dei Verbum n.21 fue rechazada por Pablo VI ', publicado en la web de Tradición Digital.

El problema es que, tanto en los usos del Camino Neocatecumenal como en otras celebraciones parece tomarse ad pedem litterae, de manera heterodoxa, el muy equívoco enunciado (iuxta modum, al menos) de DV 21. Por ejemplo, vean estas fotos tomadas este verano en Alemania:



En lo que parece ser un acto inter-confesional de confraternización ecuménica, se ostentan, portan y exponen en una extraña y anómala liturgia una custodia con el Sacramento y un Leccionario: En la primera foto, el sacerdote católico lleva la Custodia junto al pastor luterano que porta la Biblia, detrás se ve un grupo de fieles, niños y adultos. En la segunda fotografía, la Custodia está depositada sobre un improvisado altar, a la derecha de una cruz, a la izquierda de la cual aparece el libro de las Sagradas Escrituras. No sé si el acto es el mismo o las fotos recogen dos escenas distintas de dos celebraciones diferentes (una de las fotos, la primera, creo que está tomada en Buxtehude, cerca de Hamburgo; la otra no me consta dónde). Lo que me importa es llamar la atención sobre el abuso quasi-sacrílego al equiparar la Presencia Real de Cristo Sacramentado con la simbólica o relativa del Señor en un volumen/tomo/libro con los textos impresos del Antiguo y el Nuevo Testamento, ¿quizá como extensión explícita de lo enseñado en DV 21?

El equívoco es tan tentador, el texto de la Dei Verbum se presta tanto a una incorrecta/heterodoxa lectura/comprensión que yo mismo he sido testigo de escenas inverosímiles en lugares sorprendentes. Recuerdo, por ejemplo, una tarde de Domingo, sería mediados de Noviembre de 1991, en la capilla del Colegio Español de Roma. Al entrar para el rezo de IIas. Vísperas, vimos que habían puesto sobre el altar, en un ángulo, la custodia lista para la exposición del Santísimo, y en el otro lado del altar habían colocado un atril de mesa con un evangeliario abierto. Anduvimos listos (sospechábamos quien era el perpetrador de aquello, un colegial, todavía diácono, que cursaba liturgia en el Anselmiano) y avisamos al director espiritual del Colegio, que desmontó el asunto rápida y discretamente.

Si aquello pudo ocurrir y lo de las fotos está ocurriendo (y los equívocossagrarios-biblioteca de los neocatecumenales también se siguen usando y construyendo), es de rigor que los textos conciliares que dan pie a las confusiones, equívocos y malentendidos se expliquen suficiente y satisfactoriamente, cosa que hasta el presente no parece haberse hecho.

Un texto de un Concilio no lleva anejo el anatema apocalíptico del castigo terrible a quien quite o ponga nada, un punto o una coma. La pena es que aquello, aquel desafortunado texto, se hubiese aprobado en el aula conciliar, solemnemente. En latín, hasta suena peor, más sapiens haeresis, como se decía antes:

21
Divinas Scripturas sicut et ipsum Corpus dominicum semper venerata est Ecclesia

Aunque no sé cuánto efecto podrá tener una corrección después de 50 años de mitificación y tratamiento tabú de las cosas del Vaticano Segundo. Tampoco tengo claro si se considera suficiente y validamente que existe una Autoridad ordinaria que lo puede hacer: Puede y hasta está obligado a corregir.

No sería la primera contundente corrección hecha al Vat.2º , ya tuvo un par de ellas en su momento. No se debería olvidar. 

Ahora podemos entender de donde salieron los sagrarios Kikos :



"Tampoco deberiamos extrañarnos" de que en Kikolandia, si se encuentra  un sagrario  (kikiano)  no existan reclinatorios  y las sillas no estén orientadas hacia el sagrario.



Tampoco  que el salón donde está el sagrario en realidad no sea un oratorio sino una sala de estudio.



El peligro de las malas interpretaciones y ambiguedad de este parrafo:

21. la Iglesia ha venerado siempre las Sagradas Escrituras al igual que el mismo Cuerpo del Señor, no dejando de tomar de la mesa y de distribuir a los fieles el pan de vida, tanto de la palabra de Dios como del Cuerpo de Cristo, sobre todo en la Sagrada Liturgia. 



LOS ABUSOS LITÚRGICOS  son  el humo de Satanas que Pablo VI vio  PENETRAR EN LA IGLESIA

Pablo VI con su alocución durante la audiencia general del 15 de noviembre de 1972. En ella volvía sobre lo que ya había expresado el 29 de junio precedente en la Basílica de San Pedro refiriéndose a la situación de la Iglesia: “¿Cómo se ha podido llegar a esta situación?” Ésta es la pregunta que se hacía el Papa Pablo VI, algunos años después de la clausura del Concilio Vaticano II, a la vista de los acontecimientos que sacudían a la Iglesia. “Se creía que, después del Concilio, el sol habría brillado sobre la historia de la Iglesia. Pero en lugar del sol, han aparecido las nubes, la tempestad, las tinieblas, la incertidumbre.”

En resumen:
"la Iglesia ha venerado siempre las Sagradas Escrituras al igual que el mismo Cuerpo del Señor,"
Esta frase ambigua, sin una correcta interpretacion es una protestantización, rebaja el culto DE ADORACION a JESUCRISTO REAL Y VERDADERAMENTE PRESENTE, EN LA SAGRADA HOSTIA CON SU CUERPO, SANGRE, ALMA Y DIVINIDAD, a una simple veneración, con lo cual vanas son LAS PROCESIONES, Y LA ADORACION EUCARÍSTICA, LAS GENUFLEXIONES, EL ARRODILLARSE Y LA COMUNIÓN EN LA BOCA Y DE RODILLAS, amén del AYUNO EUCARISTICO y recibir EN GRACIA la Sagrada Comunión bajo pena de sacrilegio.

no dejando de tomar de la mesa y de distribuir a los fieles el pan de vida,

El Concilio usa terminos, MESA, y no ALTAR,dice PAN DE VIDA, y no PAN VIVO. Mal interpretados nos acerca a la cena protestante, donde ha desaparecido la ACTUALIZACION DEL SACRIFICIO DE CRISTO EN LA CRUZ DE UNA MANERA INCRUENTA, por CRISTO EN LA PERSONA DEL SACERDOTE y el dogma católico de la TRANSUBSTANCIACION.

No es esta la FE  DE LA IGLESIA, ni lo que Cristo nos enseño:

San Juan, 6,51
51 Yo soy el pan vivo bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá eternamente, y el pan que yo daré es mi carne para la Vida del mundo».

Dice "venera las Sagradas Escrituras" y no dice nada de la Sagrada Tradición, con lo que nos enrutaría hacia  la Sola Scriptura protestante.

tanto de la palabra de Dios como del Cuerpo de Cristo, sobre todo en la Sagrada Liturgia.

Remache y retición de lo anterior.

Proposición 12: Documentos del Concilio Vaticano II
Los Padres sinodales reconocen la enseñanza del Concilio Vaticano II como un instrumento vital para la transmisión de la fe en el contexto de la Nueva Evangelización. Al mismo tiempo, consideran que los documentos del Concilio deberán ser correctamente leídos e interpretados. Por lo tanto, desean manifestar su adhesión a la idea de que nuestro Santo Padre, el Papa Benedicto XVI, quien ha indicado el principio hermenéutico de la continuidad con el fin de descubrir en estos textos el auténtico espíritu del Concilio.


Tambien puede interesarte :

jueves, 25 de octubre de 2012

Invasión de ovnis 'kikos' en Jerusalén

 
He aquí un boceto de la  Domus Jerusalén, la próxima obra faraónica  de Kiko (Francisco José Gòmez de Argüello y Wirtz), que debe realizar en Mamre, Israel, en Jerusalén (que a pesar del colosal secreto con que se trataba al asunto la noticia se filtró  hace dos años). La primera cosa que salta a la vista es el "platillo volador" a  la derecha (es decir, la Asamblea ministros circular o iglesia redonda con una cúpula gris) idéntica al del Centro Neocatecumenale de Puerto San Giorgio en Italia.


Boceto de la Nueva Domus en Jerusalem ,  la nueva estética esta inspirada en la arquitectura de "los Supersónicos"

La arquitectura futuristica, aunque imita aquí y allá estilos judíos, recuerda a los dibujos animados "The Jetsons"* ( "Los Supersónicos") pero también el  "síndrome del ladrillo" que  algnos los hombres llegados a  cierta edad quedan convencidos de dejarnos un monumento a sí mismos.


La arquitectura futuristica, aunque combinando aquí y allá  con estilos judíos, recuerda a los dibujos animados los Jetsons ( "Los Supersónicos") y al "síndrome del ladrillo" que consiste en que  hombres llegando a cierta edad  se convencen  en  dejar para la posteridad  un monumento a sí mismos. Pero no es sólo una cuestión de mal gusto. La iglesia-OVNI es una verdadera "pirámide de círculos concéntricos", lo que representa para los cabalistas  a las ruedas del Merkavah (ver Ezequiel 1:21),  y que simboliza tambien  la  iniciación "paso a paso" por grados. Podría tener algo que ver con símbolos masónicos que  se pueden encontrar en las horribles pinturas del fundador del Camino Neocatecumenal?



Logo de la pagina http://domusjerusalem.com/
El subtítulo " El nuevo reto ", "nuevo desafío", (ver link) parece estar directamente relacionada con las bolsas  de los Neocatecumenales ("la recoleccion de dinero ya ha comenzado"). Quién sabe,  tal como se hizo para la Domus Galilaeae , de nuevo vamos a ver formas de control  'Kiko' para demandar con urgencia , durante las noches en que cada comunidad se reúnen , el diezmo de la viuda  , Porque los trabajos en curso para la nueva domus kikiana no se pueden  detener.

 Algunos hermanos confirman que el terreno fue adquirido (por una desproporcionada cantidad de millones) por  una no especificada "iglesia siríaca." Corre el rumor de que la propiedad estaría registrada  a nombre del Patriarca Latino de Jerusalén ,que, aunque bien dispuesto hacia los neocatecumenales, tiene algunas reticencias de construir  otra domus a imagen y semejanza de "iniciadores" del camino; para hacer una comparación, imaginwn un católico un poco demasiado apasionado con la hípica  que construya una iglesia en forma de caballo justo frente a la Basílica de San Pedro en el Vaticano...

Pero la noticia suscita más bien otro tipo de cuestionamientos: el camino no era sólo un "itinerario" para los "tiempos actuales»? No era un "conjunto de bienes espirituales" así como establece el artículo 3 de sus Estatutos? ¿Como encaja la   fundación "Sagrada Familia" con el artículo 4 del Estatuto? ¿Cómo es que se tiene que pagar generosamente las por las  ocurrencias  de cada fundador? ¿Cómo es que se tiene que pagar el "diezmo" cuando el estatuto no hace mención de él en absoluto?

Uno comienza el Camino Neocatecumenal con la esperanza de aumentar su fe y se encuentra en su lugar frente a constantes solicitudes de dinero, oportunidades para la explotación, las prácticas de adivinación, enseñanzas ambiguas y espiritualidad distorsionada, deformación liturgia, mistificaciones y desobediencias al Papa y ataques  a quienes no los apoyan, y por ultimo el culto a la personalidad' de los fundadores, incluyendo la estampita de  "san Kiko"...

fuente: http://neocatecumenali.blogspot.com/2012/10/arrivano-gli-ufo-gerusalemme.html


*La serie de dibujos animados Los Supersónicos (Hanna-Barbera) se emitió originalmente entre 1962 y 1963 ... en los albores mismos del Camino Neocatecumenal, en los años en que la Hermana Carmen fue expulsada por desobediencia del  instituto de  Misioneras de Jesucristo y Kiko se iba aklejando de los Cursillos de Cristiandad por su fanatismo Bíblico Veterotestamentario. 



Tambien te puede interesar:

viernes, 19 de octubre de 2012

Deformación de la concepción sacerdotal en el Camino Neocatecumenal

Desestimadas fueron las acotaciones del Padre Enrico Zofolli en su escrito "Las Herejías del Camino Neocatecumenal" por parte de muchos. Fueron tildadas estas de prejuicios personales y apreciaciones personales equivocadas.
Él mismo encabezaría su escrito diciendo: "Refiriéndome al Camino neo-catecumenal, el término ´herejías´ puede hacer sonreír a algunos e indignar a otros, pues muchos -en la Iglesia- me juzgarán demasiado alarmista e imperdonablemente ofensivo. Mas, por desgracia, esto corresponde a una realidad que someto a la reflexión de todos; pidiendo particular atención a los párrocos, obispos y sobre todo al Papa."

Pero habiendo nueva evidencia escrita y tangible que sustenta sus escritos, es propio citarlo de nuevo cotejándolo con un identificado catequista avanzado del Camino Neocatecumenal, al que por un respeto que él no tuvo con los demás foristas, todos en contradicción con él, no lo identifico abiertamente.
¿Un avanzado catequista? ¿Cómo saberlo?... Palabras suyas, y como "buen católico" sobre esto se le tomó la palabra y yo, junto con otros, damos fe de que estas fueron sus palabras y por ello como catequista neocatecumenal será tratado en adelante. Posiblemente lo diría para buscar la retractación o la intimidación de los varios miembros del foro, participantes en un casi impensable debate sobre la verdad de la efectiva resurrección de los cuerpos, la cual él negaría (tema que quizas será tratado en otro aparte).

Acá están varios extractos de la percepción del concepto del orden sagrado en el Camino Neocatecumenal según Padre Zofolli:

ORDEN SAGRADO,
SACERDOCIO, JERARQUÍA.
a) La verdadera Iglesia de Jesucristo sería solamente la de los tres primeros siglos, después de los cuales -de Constantino en adelante-, institucionalizándose, se habría corrompido, hasta que después de 1600 años habría reaparecido con el Concilio Vaticano II. Por tanto, durante un largo periodo, Jesús no habría cumplido su promesa de permanecer junto a su Iglesia todos los días, hasta el fin de los tiempos, y por consiguiente asistirla contra los poderes de las tinieblas (Mt. 28,20; 16,18).
b) De aquí se deduce que veinte Concilios ecuménicos, desde el de Nicea (325) hasta el Vaticano I (1870), no habrían enseñado nada definitivamente verdadero e indiscutible; la gloriosa multitud de todos los Padres de la Iglesia, desde principios del siglo IV en adelante, seguidos por los mayores teólogos de la Edad Media y los innumerables santos formados en su escuela, no serían dignos de estudio ni de admiración por haber sido reconocidos y aprobados por el Magisterio de una Iglesia lánguida, corrompida, infiel al mensaje de su Fundador. Su traición vendría dada por la historia, espíritu, definiciones dogmáticas y reformas promovidas por el Concilio de Trento.
(...)
“La misión de la Iglesia no es hacer que todos entren para formar parte de ella jurídicamente...”. Ella no sería por tanto “la única tabla de salvación que todos deben alcanzar para salvarse”. No se le puede atribuir una estructura jurídica como componente necesario de su naturaleza: su índole sería esencialmente carismática.
1. El “sacrificio” es un residuo del culto pagano, “en la Eucaristía no hay ninguna ofrenda”, La Misa no es un “sacrificio”.
2. En la Iglesia no hay un sacerdocio ministerial esencialmente superior al común de todos los bautizados; luego no tiene sentido la Orden sagrada que le confiere, distinguiendo al clero del laicado.
3. Mas, si no hay una jerarquía, nadie en la Iglesia posee y puede ejercer el triple poderde gobierno, santificación y magisterio, por lo que en ella no hay ni superiores ni súbditos: la igualdad seria universal y total, porque es sociedad esencialmente democrática, como la civil, en la que el pueblo es soberano. 

(...)
e) Estas son las consecuencias que se derivan del repudio de las Ordenes sagradas, del Sacerdocio Ministerial, del Sacrificio. Ahora bien, negado el Orden sagrado, el rechazo de la estructura jerárquica de la Iglesia incluye diáconos, presbíteros, obispos y especialmente el Papa, reducidos a su simple condición de comunes “ciudadanos”, sin ninguna autoridad, lugar ni privilegio..., e intrusos culpables por haber pretendido, durante milenios, una fe y un respeto que no merecían, los seglares tendrían toda la razón para rebelarse contra la Iglesia...
f) En resumen, los dirigentes del camino neo-catecumenal varias veces al año organizan peregrinaciones a la tumba de San Pedro, ya que así:
- honran en el Apóstol al primero de los Papas de la Iglesia Primitiva, idea muy querida de los protestantes, Iglesia desaparecida con la “Paz constantiniana”, y -no se sabe cómo- resucitada con el Vaticano II,
- se niegan a venerar en él al Vicario de Cristo, o sea al “Obispo de los Obispos” que tiene la plenitud del Sacerdocio Ministerial.
- Luego los dirigentes del C.N. (no digo “los fieles neocatecumenales”, ignorantes y de buena fe) reconocen en Juan Pablo II no al Sumo Pontífice, Jefe visible de la Iglesia Católica, sino a una eminente personalidad del mundo civil, un poder humano de altísimo prestigio, ante quien pretenden presentarse como enviados, representantes, precursores, hijos predilectos, en cuanto que le atribuyen al Papa la misma doctrina de ellos, porque se sienten plenamente autorizados para hablar con autoridad propia y entonces no falta ya nada par sentenciar a muerte al Papado y a su Magisterio.
Es justamente la ruina de la Iglesia Jerárquica, según un plan verdaderamente diabólico promovido hace siglos por la Masonería, empeñada en desestabilizar el Cristianismo como Religión positiva, divinamente inspirada.


A continuación la percepción del pontificado por parte de este catequista, el cual juzga como inequivocamente adheridos a la FSSPX a todos los que se hacen conscientes de las muchas realidades y que hacen parte de la crítica al Camino Neocatecumenal, abogando con esto a una desconfianza de sus interlocutores frente a otros foristas silenciosos, que serían posiblemente decididamente adversos a esta sociedad sacerdotal, debido a que desafortunadamente esta persiste en un estado de irregularidad canónica con respecto a Roma. Pero ciertamente ninguno de los participantes del debate pertenecía a esta sociedad.

Su intervención sobre el pontificado fue la siguiente:

Leer esto resulta confirmar parcialmente lo señalado, un progreso hacia una futura no diferenciación real y sustancial del estado de los laicos a la condición sacerdotal. Una enseñanza que se formula no de manera explicita, y de cuyo señalamiento se extrañarían muchos, pero que evidentemente reside de forma implícita en el transfondo teológico neocatecumenal.
Esta apreciación, se acerca más a la concepción protestante moderna de "todos los cristianos son sacerdotes", en el sentido claro, de la paulatina no distinción del ministerio sacerdotal como un específico.

Para dejar claro este punto, sobre la superioridad del estado sacerdotal por sobre el estado laico, San Gregorio Nacianceno como otros Santos Padres, mantuvo que la ordenación configura el sacerdote, "invisible pero, en realidad, un hombre diferente y mejor," levantando esta condición altamente sobre el laicado. "El mismo poder de la Palabra," decía San Gregorio, "hace que el sacerdote sea venerable y honorable, separado de la generalidad de los hombres por la nueva bendición que se le otorgó". (cf. 1 Tim 3,1-13)
Tal formulación patrística, simplemente tiende progresivamente a escapar al entender común de la práctica del Camino Neocatecumenal y esto se evidencia en algunas de sus formas y algunas de sus innovaciones litúrgicas como las conocidas danzas en torno a la mesa-altar, en la que el sacerdote, salvo por las vestimentas, es visto como un participante y comensal más en el banquete del Señor y también en la comunión al unísono del sacerdote y los laicos. 
Estas prácticas ambas son desconocidas por la normativa litúrgica de la Iglesia y que además no se encuentran contempladas dentro de las concesiones litúrgicas dadas al Camino Neocatecumenal.

En lo anteriormente expuesto, no verán muchos una verdadera trascendencia o importancia en el inmediato, por cuanto a que plantea un tema de teología fundamental. Pero este tema unido a otros, permite entrever un cisma de facto, que progresivamente parece erigirse dentro de los muros de la Iglesia.

Esperando la rectificación y las buenas praxis de todos los movimientos de la Iglesia, por el momento, ABC Apologética se abstiene de recomendar el Camino Neocatecumenal a sus lectores bajo la sospecha confirmada de desobediencia a las recomendaciones litúrgicas emitidas desde la Congregatio de Cultu Divino et Disciplina Sacramentorum, extralimitación de sus permisos estatutarios, desaciertos doctrinales y actuales prácticas no conformes al magisterio de la Iglesia Católica.

miércoles, 17 de octubre de 2012

Devastación litúrgica y Camino Neocatecumenal



El Catecismo establece que  ni  siquiera la suprema autoridad de la Iglesia puede cambiar la liturgia arbitrariamente , sino solo en obediencia  de la fe y con religioso respeto hacia el  misterio de la liturgia.

El Concilio Vaticano II  estableció algunos principios para incrementar la participación de los laicos  y simplificar levemente  algunos ritos para hacer un poco  mas claros su significado y permitir cierta presencia de las lenguas vernáculas, por esto se ordenó una revisión del Misal pero lo que no se esperaba sucedió, el viejo edificio fue demolido y se construyó otro, la supresión del latín  en beneficio de un pluralismo lingüístico contradice la Carta Encíclica Mediator Dei de Pio II, la Constitucion  Apostólica Veterum Sapienta de Juan XXIII y la carta apostolica Sacrificium Laudis de Pablo VI,  pero la diversidad de lenguas vernácula no tardo en traer consigo una diversidad de gestos , asi diversas  iglesias locales   no tardaron en introducir ritos cánticos y bailes a menudo profanos e irreverentes. Nada parecido habia pasado nunca en toda la historia de la liturgia afirma Ratzinger  uno se estremece ante el deslucido aspecto que ha llegado a tener la liturgia post-conciliar pero la principal acusacion que se ha hecho es la desprotección a la que ha  expuesto  la Eucaristía rebajando un acto sacrificial digno de adoración a la condición de Ágape fraterno, llegando entre otras cosas animar a los  a los fieles a comulgar en  la mano contrario a toda la tradición de la iglesia.

El Santo padre ha empezado a luchar contracorriente tratando de impulsar la reforma de la reforma, el  reforma que en esos años  tuvo como principal personaje al Cardenal Bugnini (recuerden este nombre).

 En los años del Concilio Vaticano II e inmediatamente posteriores, cuando Carmen Hernandez aún llevaba el hábito religioso de las Misioneras de Cristo Jesús y estudiaba para obtener la licencia en teología, Carmen se apasionó con la renovación de la liturgia. Sus maestros e inspiradores fueron en España el liturgista Pedro Farnés Scherer y en Roma don Luigi della Torre, también él liturgista de renombre, párroco de la iglesia de la Natividad en vía Gallia, una de las primeras comunidades romanas del movimiento, y monseñor Annibale Bugnini, en esa época potente secretario de la congregación vaticana para el culto divino y principal artífice de la reforma litúrgica postconciliar.

Fue justamente Bugnini, a principios de los años Setenta, quien se alegró por la manera cómo las primeras comunidades fundadas por Kiko y Carmen celebraban la misa. Escribió sobre ello en "Notitiæ", la publicación oficial de la congregación para el culto divino. Y fue de nuevo él, junto a los cofundadores, quien decidió llamar al neonato movimiento "Camino neocatecumenal".

De la frecuentación de estos liturgistas y una desenvuelta reelaboración de sus tesis, Kiko y Carmen sacaron su personal concepción de la liturgia católica que pusieron en práctica en las misas de sus comunidades.

Hay un libro de un sacerdote ligur del Camino, Piergiovanni Devoto, que valiéndose de textos inéditos de Kiko y Carmen, ha expuesto en público su bizarra concepción.



El libro, publicado en 2004 con el titulo “El neocatecumenado. Una iniciación cristiana para adultos”, y con la calurosa presentación de Paul Josef Cordes, en esa época presidente del pontificio consejo "Cor Unum", hoy cardenal, fue impreso por Chirico, la editorial napolitana que también ha publicado la única obra traducida al italiano de Farnés Scherer, el liturgista que fue el primero en inspirar a Carmen.

He aquí a continuación algunos pasajes del libro, extraídos de las páginas 71-77.
“En el curso de los siglos, la eucaristía ha sido partida y recubierta, revestida hasta el punto que no veíamos en ninguna parte en nuestra mesa la resurrección de Jesucristo”...
“En el siglo IV, con la conversión de Constantino, también el emperador con su séquito iba a la iglesia para celebrar la eucaristía: nacen así liturgias de entrada, hechas más solemnes por cantos y salmos y cuando estos son eliminados, queda sólo la antífona, sin el salmo, lo que constituye una verdadera y propia absurdidad”...
“De forma análoga aparecen las procesiones del ofertorio, en las cuales emerge la concepción propia de la religiosidad natural que tiende a aplacar la divinidad a través de dones y ofrendas”...
“La Iglesia ha tolerado durante siglos formas no genuinas. El ‘Gloria’, que formaba parte de la liturgia de las horas recitada por los monjes, entró en la misa cuando de las dos acciones litúrgicas se hizo una única celebración. El ‘Credo’ hizo su aparición cuando surgieron las herejías y apostasías. También el 'Orate Fratres' es un ejemplo culminante de las oraciones con las cuales se adornaba la misa”...
“Con el pasar de los siglos las oraciones privadas se incluyen en gran cantidad en la misa. Ya no existe la asamblea, la misa ha adquirido un tono penitencial, en neto contraste con la exultación pascual de la cual surgió”...
“Y mientras el pueblo vive la privatización de la misa, por parte de los doctos se elaboran teologías racionales que, si bien contienen ‘in nuce’ lo esencial de la Revelación, están recubiertas por hábitos filosóficos ajenos a Cristo y los apóstoles”...
“Entonces se entiende porqué surgió Lutero, que hizo tabula rasa de todo lo que él creía que eran añadidos o tradición puramente humana”...
“Lutero, que no ha dudado nunca de la presencia real de Cristo en la eucaristía, ha rechazado la ‘transustanciación’ porque está vinculada al concepto de sustancia aristotélico-tomístico, ajeno a la Iglesia de los apóstoles y de los Padres”...
“La rigidez y el fijismo del Concilio de Trento generaron una mentalidad estática en liturgia que ha llegado hasta nuestros días, dispuesta a escandalizarse por cualquier cambio o transformación. Ello es un error, porque la liturgia es Vida, una realidad que es el Espíritu viviente entre los hombres. Por esto no se la puede embotellar”...
“Fuera ya de una mentalidad legalista y fijista, hemos asistido con el Vaticano II a una profunda renovación de la liturgia. Se ha eliminado de la eucaristía toda esa pomposidad que la recubría. Es interesante ver que, en origen, la anáfora [es decir, la oración de la consagración - ndr] no estaba escrita, sino que era improvisada por el presidente”...
“La celebración de la eucaristía el sábado por la noche no es para facilitar el éxodo dominical, sino para ir a las raíces: el día de descanso para los hebreos empieza a partir de las tres primeras estrellas del viernes, y las primeras vísperas del domingo para toda la Iglesia son, desde siempre, el sábado por la noche”...


“El sábado se trata de entrar en la fiesta con todo el ser, para sentarse a la mesa del Gran Rey y gustar ya ahora el banquete de la vida eterna. Después de la cena, un poco de fiesta cordial y amigable concluirá esta jornada”...
Mientras en la Iglesia Católica es un tema de preocupación vital para el Santo Padre el recuperar todo esto que se perdió por las malas interpretaciones del Concilio a Carmen Hernandez le preocupa que "vuelvan los del latin" y prefiere quedarse en el Antiguo Testamento , pero eso será tema de otro post.