Un lector del blog me pasa la siguiente información.
A mediados del siglo XIX, en 1854, nació en Inglaterra, bisnieta -no reconocida- del rey Jorge IV de Inglaterra, Lidia Susana Brooks, de padres protestantes evangélicos muy devotos. Siendo jovencita, Lidia tuvo una dolencia grave, tan seria que pensaron que moriría, su propio padre, que era médico, pensaba que, de superar la crisis, no viviría mucho. En tales circunstancias Lidia valoró que sus méritos eran insuficientes para asegurarse la vida eterna, por lo que le pidió a su Dios más tiempo, que emplearía en convertir paganos para así acrecentar sus méritos. Suyos solos.
No sé nada de evangélicos y menos todavía de la rama que se hace llama "Asamblea de los hermanos" (¿casualidad que en el Camino se use esta misma expresión?), pero según un libro sobre ellos que me han pasado parece que se induce en sus creyentes la idea de que serán salvos en función de su dedicación a a captar adeptos para su Dios.
Fiel a su palabra, cuando Lidia sanó marchó a evangelizar una tierra poblada por lo que ella consideraba paganos adoradores de estatuillas: la católica Galicia de la segunda mitad del siglo XIX.
Algunos años después de llegar Lidia a este mundo, en 1858, nació en La Habana Luis Policarpo de Wirtz Preto, hijo de un militar, aunque se crio con su abuela, también evangélica, en Menorca, que en esa época gobernaba Inglaterra. A semejanza de la experiencia mística que se cuenta que tuvo Lidia, también Luis, a la edad de catorce años, pasó por una experiencia parecida con ocasión de la muerte de un amigo suyo. Entonces también él pensó que no tenía méritos propios suficientes para ganarse el cielo si se moría al día siguiente, por lo que decidió que su misión en esta vida era sacar del paganismo a los españolitos adoradores de imágenes (¡Que manía!).
Su repentina vocación misionera protestante, que le llevó a ejercer de pastor protestante hasta su muerte en 1927, no le impidió además obtener el título de ingeniero civil. Se dice también de él que hablaba cinco idiomas, leía la biblia en griego y hebreo y era aficionado a escribir himnos.
Luis y Lidia se conocieron en Galicia en el ejercicio de sus labores evangélicas por la conversión de los paganos católicos, se casaron en Londres en 1887 y tuvieron descendencia, cuatro hijas y un hijo, también ingeniero, que heredó el puesto de pastor a la muerte de su padre.
Luis tenía una hermana, Ana, también muy implicada con la expansión del protestantismo, que marchó a evangelizar Argentina, pero lo interesante viene por parte del hermano de Luis, de nombre Francisco, criado en el mismo ambiente y conocedor de la doctrina evangélica, aunque debido a que se hizo funcionario del estado español, tuvo que mantener un perfil bajo en lo tocante a sus creencias extra-católicas.
Francisco casó con María Presentación Suárez Guisasola y tuvieron, entre otros, una hija a la que pusieron por nombre María del Pilar, que con el tiempo contraería matrimonio con un abogado y funcionario de prisiones de León llamado José Gómez de Argüello, con quien tuvo cuatro hijos, el mayor de los cuales se hace llamar Kiko Argüello, aunque su verdadero nombre es Francisco José Gómez de Argüello y Wirtz.
No hay constancia de que Francisco de Wirtz, el abuelo materno de Kiko, dedicase su vida a extender el protestantismo por España, pero de alguna forma, sea por influencia de los tíos o de los abuelos, parece que la enseñanza transmitida a su progenie (hijos y nietos) estuvo fuertemente influenciada por las creencias de la "Asamblea de los hermanos".
(continuará)

Ahora se entiende por qué kk ha metido tantas prácticas protestantes a su invento al que, además, mezcló con ritos y símbolos judíos para , posteriormente, implantarlo a empujones en la iglesia católica, que fue la única que le prestó sus salones parroquiales.
ResponderEliminar¡Menudo sofrito!