Mañana empieza la Cuaresma, como todos sabéis, por eso esta entrada es especial. La tenía reservada desde que me llegó este correo:
Acto de Reparación por los pecados y el abuso espiritual cometidos en el Camino Neocatecumenal
Una oración por la sanación de aquellos heridos por la rigidez espiritual y la violación de la conciencia.
Señor Jesucristo, reconocemos que a menudo hemos caminado con el corazón del fariseo en lugar del corazón del publicano. Confesamos que:
Creímos ser mejores que nuestros hermanos.
Cerramos las puertas del Reino creando una puerta tan estrecha y rígida que nosotros mismos no entramos, e impedimos el paso a quienes intentaban llegar a Ti.
Reconocemos que a menudo buscamos desenmascarar al pecador en lugar de consolar al afligido.
No Te vimos en aquellos que sufrían. En lugar de vendar sus heridas, interrogamos su dolor.
Añadimos pesadas cargas de culpa, miedo y vergüenza pública, olvidando que Tu yugo es llevadero y Tu carga es ligera.
Violamos el espacio sagrado de la conciencia, exigiendo conocer secretos que solo a Ti pertenecen, utilizando la "Cruz" como una herramienta de coerción en lugar de un símbolo de liberación.
A los que hemos lastimado, a los que se fueron en silencio y a aquellos cuya fe fue extinguida por nuestra rigidez:
Les pedimos perdón. Reconocemos que su partida no fue una rebelión, sino a menudo una huida de nuestra falta de caridad.
Nos comprometemos al silencio donde antes hablamos con juicio.
Nos comprometemos a escuchar donde antes exigíamos obediencia.
Buscamos restaurar y honrar la dignidad de cada alma como un santuario en el que ningún catequista tiene derecho a entrar sin temblar.
Señor, no permitas que sigamos siendo piedra de tropiezo para los más pequeños. Restaura lo que hemos roto y enséñanos que el único escrutinio verdadero es el Escrutinio del Amor.
Amén.


Amén
ResponderEliminarheridas hechas particularmente cuando mandan a pedirle perdón a los verdugos de la comunidad, miserable praxis que va en contra de las enseñanzas del Señor Jesús.
ResponderEliminarMensaje del Papa León para la Cuaresma:
ResponderEliminar«Queridos hermanos, pidamos la gracia de vivir una Cuaresma que haga más atento nuestro oído a Dios y a los más necesitados. Pidamos la fuerza de un ayuno que alcance también a la lengua, para que disminuyan las palabras que hieren y crezca el espacio para la voz de los demás. Y comprometámonos para que nuestras comunidades se conviertan en lugares donde el grito de los que sufren encuentre acogida y la escucha genere caminos de liberación, haciéndonos más dispuestos y diligentes para contribuir a edificar la civilización del amor».
El que tenga oídos que oiga.
Deberian rezar esa oración antes de cada convivencia, antes de cada celebración de Palabra. Los haría mejores cristianos.
ResponderEliminarPero claro, la soberbia catecumenal es demasiado grande para pretender que ellos tienen la culpa de algo.
La humildad catecumenal es solo de dientes para afuera. Se dicen los peores pero hablan pestes de quienes no estamos en su "itinerario". Se dicen que son pecadores, pero creen que el Cielo es solo para ellos.