Mamotretos varios

viernes, 29 de junio de 2018

Segundo escrutinio (LV)



RITO DE ENTRADA AL CATECUMENADO
Monición a la primera lectura.
«En la liturgia que celebraremos juntos esta noche, leeremos tres lecturas y una, muy breve, al final. Veremos ampliamente el Antiguo Testamento: el libro de Génesis. No os asustéis porque ampliamente no significa lo que estáis imaginando.»
A Kiko, ese ser tan sensible, le gusta apropiarse de la palabra liturgia. Pero el Papa - https://cruxsancta.blogspot.com/2013/02/el-legado-de-benedicto-xvi-al-camino.html- ya le hizo saber que no se aprobaría ninguna innovación en la liturgia de la Iglesia, que es una sola y que los ritos pseudo-mágico-místicos del CNC no son ni pueden ser litúrgicos.
«Estaba pensando cómo se encarna verdaderamente esta Palabra de Dios y también cómo esta Palabra del Antiguo Testamento se cumple entera en nosotros hoy. Dios ha hecho un catecumenado, un camino de preparación: el Antiguo Testamento. Es verdaderamente maravilloso ver cómo nosotros caminamos en el Génesis, en el Éxodo; cómo esta obra que Dios ha realizado está abriendo un camino en medio de nosotros para que Jesucristo pueda venir a tomar verdaderamente posesión de nuestra vida.»
En el CNC parecen tener la impresión de que diosito Jesús es tan blandito y débil que sólo gracias a ellos puede venir a tomar chupitos o posesiones o lo que toque.
«Leeremos primero una lectura del Génesis. Si alguno de vosotros tiene miedo, está angustiado o algo así, que escuche como empieza: "No temas, Abraham". Es maravilloso. Dios conoce a cada uno por su nombre y esta noche llamará por su nombre a cada uno de nosotros. Abraham es llamado por su nombre; Dios ha elegido a una persona con su propio nombre, tal como lo ha hecho con nosotros. E aunque Dios lo ha preferido, aunque él ha escuchado pronunciar su propio nombre por la voz de Dios mismo, sin embargo, esta voz lo ha puesto en un camino lleno de riesgos: llega un momento, como quizás muchos de nosotros estamos experimentando, que después de cuatro años nos parece que el camino no lleva a ninguna parte.»
Quienes así piensan, aciertan de pleno. En el CNC todavía están esperando que uno solo de ellos se convierta y alcance la adultez en la fe. Pero sólo dan vueltas y vueltas en la cinta de Moebius sin llegar a ninguna parte.
«Por esta razón, en este momento Dios nos dará con esta Palabra, hoy, esta noche, en esta noche, Dios nos dará la garantía de que el camino que ha abierto delante de nosotros conduce a algo mucho más grande de lo que podamos imaginar.»
Siempre a mano el recurso de usar a Dios, de pretender hablar en nombre de Dios. Muy útil para convencer a quienes no sabe que Dios está en su Iglesia y no en uno que desprecia a esas parroquias que no salvan (dicho kikil).
«También Abraham a veces piensa que tal vez su descendencia pueda venir de Israel y piensa: "¿Qué me darás?" Como tal vez lo estemos pensando nosotros también. Porque nos hemos hecho proyectos sobre lo que queremos: que Dios nos dé precisamente lo que imaginamos. Pero sin duda lo que Dios nos dará sobrepasará infinitamente a nuestros proyectos. Nos lo dará en nuestra propia carne mortal, no en un alma que vuela hacia la inmortalidad... en nuestra carne mortal crea la resurrección y la vida. Es Jesucristo quien se encarna en nuestra realidad y resucita nuestra vida, esta vida del hombre. Y esta alianza la realiza en nosotros.
Primera lectura: Génesis 15, 1-11. 17-21.
Monición al canto de respuesta de la primera lectura:
Esta celebración es una Palabra que Dios le está dando a cada uno de vosotros personalmente.Tú eres Abraham, ahora. Esta Palabra que acabamos de escuchar es una Palabra que se cumple en nosotros, ya que la descendencia de Abraham es Jesucristo. Él ha hecho un pueblo más numeroso que las estrellas del cielo. Y nosotros somos del pueblo de Abraham, estamos entrando en este pueblo
En el kikismo no se es hijo de Abraham por ser creyente, ni por el Bautismo, no, sólo son hijos de Abraham los que pasan el segundo escruticio. ¡Y dicen que no son sectarios!
«¡Qué estúpido fue Abraham, podríamos pensar, por creer en algo imposible para el hombre!Antes que nada, Dios le hizo dejar a su familia, le habló; tuvo que renunciar a sus afectos en una época en la que nadie podía caminar solo, en la que había que caminar con un clan, así como en la actualidad, en el desierto que hay que caminar en caravana, porque si estas solo estás a merced de los bandidos, de los tuaregs, del ataque.» 
Menuda película se monta el pollo. Abraham, que era nómada, no deja nada atrás, se va con todas sus cosas, con su familia, con sus bienes, con sus criados, con sus ganados… Y se va por los caminos trillados y transitados por todos los nómadas, no busca un bosque para perderse en él.
«Dios lo invita a arriesgarse: tuvo que hacer un gran esfuerzo. Es un riesgo dejar la seguridad de la tribu, de los familiares. Tiene que empezar a caminar y sin saber a dónde irá. Entonces resulta que después de todo esto, Dios se queda en silencio, ya no habla. Pasan los años y... nada. Mira, tú estás en este momento del camino. Dios te ha hecho caminar, tal vez con menos riesgo que los de Abraham, te ha hecho caminar durante cuatro años y tal vez, para muchos de vosotros, Dios se ha quedado callado, no aparece de nuevo después de haberlo visto en alguna catequesis.»
Un dogma del kikismo es que a Dios sólo se le puede encontrar en las kikotesis. Os recuerdo - https://cruxsancta.blogspot.com/2018/06/segundo-escrutinio-li.html- que su humildad kikísima ha decretado que todos erais unos politeístas antes de entrar en el CNC.
«Has seguido caminando por la misma rutina de siempre, haciendo las mismas cosas. En este punto del camino, Dios se vuelve a aparecer a Abraham. En este momento, cuando Abraham comienza a tener miedo, Dios aparece diciéndole: "No temas". Tú eres Abraham. En este punto, cuando también tengas miedo, Dios te dice: "No temas, Abraham".
Puedes decirme: "Me prometiste la felicidad y no la veo por ningún lado; me prometiste muchas cosas, durante la catequesis... que sería cristiano, tal y tal... y ahora no veo nada; no entiendo esto, no me lo explico, cada vez que me siento más egoísta, me gustan más y más las chicas, o los chicos, cada vez veo que no soporto mi historia cuando no es como yo quiero. ¿Cómo puede pasar esto?". "Te haré padre de los pueblos; mira el cielo -y Abraham es tan estúpido que mira el cielo- haré de ti un pueblo más numeroso que todas las estrellas que ves". Y Abraham lo creyó. Abraham creyó que Dios podía cumplir lo que había prometido. "Abraham cree y esto fue reputado como justicia". Esto fue suficiente para que Dios lo eligiera.
Por tanto, esta Palabra te invita a no dudar de lo que Dios te promete. ¿Qué te promete Dios? Darte la Tierra Prometida, introducirte en la Iglesia, permitirte entrar en el Reino de Dios. Una tierra maravillosa, una tierra que hoy pertenece a pueblos como los gebuseos, los amorreos...: los siete pecados capitales; una tierra dominada por la envidia, el orgullo, la ira. Siete naciones te cierran el paso a esta tierra: la ira, la envidia, la gula, la lujuria, la soberbia, la pereza, la avaricia. Te cierran el acceso; todos están bien equipados con sus armas y no te dejan entrar. Estás a punto de entrar y eres un envidioso, y los envidiosos no pueden entrar; estás a punto de entrar y la lujuria no te deja, etc. Pero el Señor ha prometido que te entregará a estas siete naciones que hoy son mucho más poderosas que tú. Él mismo los aniquilará, sin un esfuerzo de tu parte.»
Tal vez sea por eso de no mover un dedo para vencer a los pecados, sino esperar a que desaparezcan mágicamente que llegados al tercer escruticio te siguen preguntando por los mismos siete pecados, para que digas cuales de ellos te siguen derrotando, pero eso sí, no muevas ni un dedo para combatir.
«¿Pero cómo puedo saber que esto es verdad? "Haré una alianza contigo". Pero observad cómo en esta alianza Dios no permite que Abraham pase por en medio de los animales partidos. Dios es el único que pasa, porque esta alianza se basa en el poder de Dios.
Hoy el Señor hará una alianza contigo por medio de este rito. Y el que jura será Dios. Es Dios quien pone la sangre de su Hijo como garantía de esta alianza. A ti sólo te pide, para hacer esta alianza, fiarte de Él. Confía en Él y no en tus fuerzas. Renunciaréis a Satanás no en tus fuerzas sino confiando en Él que te ama.»
¡Cuánta falsedad junta! Primero, en un rito no litúrgico, no está Dios. Segundo, si fuese un rito litúrgico, sería para toda la Iglesia, no para unos pocos reunidos a puerta cerrada. Tercero, cuando Dios hace una alianza, no pide nada; pero cuando la hacen unos kikotistas te ponen delante un cesto para que eches en él todos tus bienes. Es decir, te lo piden TODO.
«Responderemos a esta palabra cantando "Abraham", diciendo con Abraham: "Señor, no pases, te ruego, sin detenerte". No pases sin agarrarme. Tú estás pasando por esta celebración y yo no estoy sentado aquí por casualidad. Si Tú te has detenido, si te preocupas tanto por mí, es por algún motivo.»
Canto: "Abraham"

miércoles, 27 de junio de 2018

Falacia neocatecumenal sobre los primeros cristianos



Hace algún tiempo, apareció una chuminada monumental en un comentario del blog, porque a veces puede ser muy útil no tener ni idea de lo que se escribe (así lo reconoce el autor del comentario) para justificar las cortinas de niebla con las que liar al personal menos versado en la materia.


En el blog participa gente sobradamente avezada en la farándula de los jolgorios neocatecumenales, gente a quien esas tretas no confunde, pero para quienes no tengan tanta experiencia, voy a explicar qué es lo que se hace en el CNC para dejar claro que nada tiene que ver con lo que hiciera la iglesia primitiva.
Para empezar, en el comentario del que no sabe nada pero busca dar lecciones en todo, es interesante esa nota que explica que lo de la leche con miel jamás fue una costumbre adoptada por toda la Iglesia, sino algo local de lo que apenas existe documentación, por lo que no se conocen las circunstancias en que era realizado.
Lo segundo y no menos importante es que del texto se deduce, sin que se preste a tergiversación alguna (por algún motivo los neocatecumenales tienen tendencia a no entender lo que no es susceptible de tergiversación), que en aquella comunidad local donde se hacía, la degustación de leche con miel tenía lugar una sola vez en la vida del fiel, en un contexto irrepetible por su propio carácter; no algo que se hace un día y otro día y otro más durante la octava de Pascua, sino sólo una vez. 

Porque se hacía en el marco del Bautismo de neófitos y el Bautismo no puede repetirse una y otra vez.
Por tanto, no tiene que ver lo que fuera que se hiciese en una Iglesia local allá por el siglo II con lo que el CNC dispone que se haga en todos sitios en el marco de una Eucaristía.
Y el punto herético, como señala siempre Aurora, es precisamente ese, que el copón de leche con miel circula estando los tunicados neocatecumenales bien sentaditos en sus sillas de metacrilato dispuestas alrededor de una mesa (que no altar) sobre la que el presbi, que sigue revestido porque la celebración no ha concluido y no ha tenido lugar el rito de despedida, ha consagrado el pan y el vino. Degustan el chupito como parte de la celebración litúrgica de la misa de la octava de pascua. Lo hacen pese a que una y otra vez los Papas les conminan a atenerse escrupulosamente a los libros litúrgicos, porque la liturgia de la Iglesia es una sola y nadie, por más categoría superior que crea tener, puede introducir innovaciones por su cuenta.

En resumen, el jolgorio lateo-meloso de los tunicados neocatecumenales durante la octava de Pascua no está tomado de ninguna tradición de la Iglesia primitiva. Jamás la Iglesia ha admitido en la celebración eucarística la ingesta de sustancias que no sean el Cuerpo y la Sangre de Cristo.

Sostener lo contrario es una falsedad. Y una chuminada que demuestra mucho desconocimiento de la religión católica.

lunes, 25 de junio de 2018

Segundo escrutinio (LIV)


MONICIÓN AMBIENTAL
«Dios le ha dado a la Iglesia viva un don: Jesucristo está presente en ella. Una iglesia adulta que será representada por presbíteros vestidos de blanco -el alba es signo de Jesucristo resucitado-. Jesucristo está presente aquí hoy para liberaros de vuestros demonios, de vuestros egoísmos interiores, de vuestros complejos, de la neurosis; para ayudaros. Jesucristo está presente aquí, hoy, por medio de los presbíteros, por medio del presidente de la asamblea que representa la cabeza, en nombre del Obispo. Y también está presente por medio de nosotros, los catequistas que estamos aquí, a la derecha de la presidencia, y que como Iglesia adulta estamos encargados de gestaros a la fe, de haceros revivir vuestro Bautismo.»
Le encanta decirse loas a sí mismo; es tan sensible que no se conforma con menos que ser el representante de Dios en la tierra y tener a su servicio a obispos y presbis.
«Hoy se hace presente la segunda parte de vuestro Bautismo, que la Iglesia os dio cuando erais pequeños; la gracia de vuestro Bautismo crecerá en vosotros, se hará real, con vuestro amén, con vuestros gestos, con las actitudes que hoy asumiréis públicamente, ante todos, con vuestra libertad, con vuestra voluntad de personas adultas.»
No existe una segunda parte del Bautismo para uso exclusivo de un grupito más que no quiere hacer parroquia. Ni existe ni participar en papanatadas kikas concede deseos mágicos.
«Primero escucharemos la Palabra de Dios, cantaremos creyendo cada uno de nosotros que la Palabra nos ayuda a asegurar que los signos que experimentemos aquí sean más profundos, más reales, y que nos ayuden a convertirnos.»
Ya está con la historia de siempre, con la conversión inalcanzable que nunca llega, por más que en el párrafo previo les haya dado rango de adultos, en este declara que nadie está convertido. ¡Qué frustrante es ser neocatecumenal! Nunca se alcanza la meta.
«Entonces, si un hermano, después de todo el escrutinio que ha hecho, no está bien, esta Palabra lo ayudará y lo preparará para hacer este rito sinceramente;porque estos ritos operan, son poderosos, porque nos dan la disposición adecada porque no son mágicos, no funcionan sin nosotros. San Agustín dice: "El Dios que te creó sin ti no te salvará sin ti". El Señor no trabaja sin vosotros.»
Es decir, si no pasa nada, si pese a todo el adoctrinamiento y condicionamiento te das cuenta de que todo es un teatro y una pantomima cutre, dirán que eso es como tú lo ves; en suma, que el problema eres tú porque no has dejado trabajar a Dios.
«Por esto el Bautismo os ha sido dado en esperanza, en la fe, como signo de la elección gratuita de Dios que confió en la esperanza de que la Iglesia te educara, para que cuando fueras adulto este Bautismo pudiera llegar a ser, por vuestra adhesión a ello, eficaz en vosotros.»
¿Está diciendo que el Bautismo que da la Iglesia no sirve de nada? En efecto, dice que no es eficaz hasta que él no lo activa con su poder taumatúrgico. Y se queda tan ancho.
«Muchas gente ha sido bautizada, pero el Bautismo no ha sido eficaz en ellos;son ladrones, gente que ni siquiera va a Misa; El Bautismo no ha operado nada en ellos, ni siquiera una conversión; sin embargo, fueron bautizados. Pero ese Bautismo no operó nada en ellos, ninguna actitud de fe. Para que el bautismo opere en nosotros, es necesaria nuestra adhesión a la fe libre en la medida en que crecemos.» 
Mucha gente bautizada sirve a los demás, son cooperantes, dedican su vida al otro. No tengo visión kikótica para saber si roban o si van a misa, sé que el Bautismo imprime carácter, que Dios es fiel y que un Sacramento siempre es eficaz. Pero Kiko no entiende lo que son los Sacramentos.
«Cristo resucitado está hoy aquí presente, en esta Iglesia con poder, para liberaros, para liberaros verdaderamente. Por esto os decimos: estad muy pendientes de preparaos para este rito, que no sea una magia, que no sea sin vosotros, porque si no estáis preparados para esto, si no renunciáis a vuestros ídolos de forma concreta, si no creéis que aquí está Cristo, no sucede nada.»
Te lo dije: te echarán la culpa a ti, un tramposo jamás reconoce que lo es.
«El mismo Cristo, cuando estaba en el mundo, no liberaba a nadie que no creyera en Él: decía que no podía hacer milagros en Nazaret, porque no creían en Él; pero quien cree en Él, como esa mujer que piensa: "Si lo toco, me curaré" lo toca y sana. Aquí está Cristo resucitado en su Iglesia hoy para liberaros. Por tanto, es un día de enorme alegría y de alianza. El Señor hace hoy con vosotros una alianza apoyándose en Él mismo. Tú sólo necesitas de Dios y Dios necesita tu disponibilidad, que digas: "Señor, yo voy contigo hasta el fin del mundo, contigo a donde tú quieras,porque nunca me fallarás, porque incluso si soy infiel, tú nunca serás infiel". 
Escuchemos esta Palabra.Después, se hace la renuncia a Satanás, seréis exorcizados y después recibiremos la sal de la alianza de nuestro Dios, esta sal de la sabiduría, este símbolo de la vida eterna, de la Cruz Gloriosa, que nos salvará interiormente, que nos preservará de la corrupción, que curará nuestro orgullo.»
Se conoce que a Carmen no le dieron esa sal mágica de categoría superior y por eso no ha sido preservada de la corrupción.
Por cierto, lo de la “salvación interior” no es cristiano, sólo es “tontoniano”.
«Esta sal, esta cruz gloriosa, es el símbolo, el sacramento de la entrada al catecumenado.»
No, no es un sacramento, sólo es la “pazguatada” de un vanidoso.
«En este rito de acogida, de entrada al catecumenado recibís la sal que pondrá dentro de vosotros la capacidad de sostener la cruz de vuestra existencia.»
Tómate tu salecita mágica y olvídate de Dios, que ya no te hará falta para nada.
«Discípulo de Jesucristo, sin la capacidad de sufrir, no hay discípulo, sin renuncia, sin poder permanecer en silencio ante el hermano que se escandaliza y que nos llama a sacarnos los ojos, etc. Sin esta renuncia, implícita en el ser cristianos, no se es discípulo. Porque estamos en combate constante; porque la fe es un combate y lo veremos por medio de las Escrituras.
Acojamos, recibamos a Jesucristo que viene a abrirnos las puertas del egoísmo, a abrir las puertas de la mentira, de la muerte, para alejarnos de nuestra muerte y llevarnos a través de esta liturgia; es tiempo de que la salvación se actualice, ahora es el momento de la salvación, el tiempo favorable, es ahora que los muertos pueden resucitar, que los ciegos pueden ver, es ahora que Jesucristo está presente en el sacramento de su Iglesia para curarte y para salvarte.
Acojamos a Jesucristo que viene a salvarnos, a romper las puertas de nuestro egoísmo, de nuestra muerte y de nuestro pecado.
Canción de entrada: "Alzaos puertas".